Actualidad

Reforzar la Iniciativa Nacional de Cuántica para Liderar en Ciencia y Tecnología

Iniciativa Cuántica

Álvaro Gómez Tornero | Jueves 29 de enero de 2026

La iniciativa nacional de quantum busca fortalecer la competitividad económica y la seguridad nacional de EE. UU. mediante el avance en tecnologías cuánticas, integrando inteligencia artificial y supercomputación para liderar en el siglo XXI.



Las tecnologías cuánticas están surgiendo rápidamente como capacidades fundamentales para la competitividad económica, la seguridad nacional y el liderazgo científico en el siglo XXI. La **liderazgo sostenido de EE.UU.** en la ciencia de la información cuántica es crucial para garantizar que los avances en computación, detección, redes y materiales se traduzcan en tecnologías e industrias seguras, una fuerza laboral calificada y una ventaja estratégica a largo plazo. Para asegurar este futuro, es imperativo que el Congreso actúe y reautorice la **Iniciativa Nacional Cuántica (NQI)**.

El 21 de diciembre de 2018, el presidente **Trump** firmó la NQI en una ley bipartidista, estableciendo por primera vez una estrategia amplia y multiagencial que abarca universidades, laboratorios nacionales e industria para avanzar en la ciencia de la información cuántica como una prioridad nacional.

Esta iniciativa coordinada ha acelerado la maduración de las tecnologías cuánticas al permitir inversiones sostenidas, infraestructuras compartidas y un ecosistema de investigación y desarrollo de clase mundial. Desde su creación, se han logrado avances dramáticos en la coherencia de qubits, fidelidades de puertas y escalado de sistemas, moviendo las plataformas cuánticas desde demostraciones aisladas hacia arquitecturas escalables. En conjunto, este progreso ha aclarado un camino viable hacia sistemas cuánticos útiles y ha reforzado el valor de una inversión nacional coordinada a largo plazo.

La Misión Genesis: Una Nueva Era de Instrumentación Científica

Durante su testimonio ante el Comité de Ciencia de la Cámara en diciembre de 2025, el Subsecretario de Ciencia **Dr. Darío Gil** describió acertadamente el momento actual como el umbral de una revolución científica impulsada por la convergencia de la inteligencia artificial (IA), la computación de alto rendimiento y los sistemas cuánticos. Presentó la “Misión Genesis” del gobierno Trump, una iniciativa para movilizar laboratorios nacionales, industria y academia para construir una plataforma integrada de descubrimiento capaz de duplicar la productividad en investigación y desarrollo del país dentro de una década.

Gil enfatizó que tanto la IA como la computación cuántica ya no son solo herramientas distintas, sino elementos fundamentales de una nueva clase de supercomputadoras. Así como los telescopios y microscopios transformaron nuestra observación del universo, estos sistemas convergentes funcionarán como los nuevos instrumentos científicos de nuestra época, permitiéndonos descifrar la complejidad del mundo natural.

Realizar esta visión requiere desmantelar silos y mantener un enfoque sostenido en la integración de tecnologías cuánticas e IA, sin tratarlas como esfuerzos independientes. Muchas aplicaciones cuánticas más significativas surgirán a través de esta convergencia, integradas dentro flujos laborales acelerados por IA que transforman dominios científicos enteros.

¿Qué es un Superordenador Cuántico-GPU?

Para desbloquear un impacto duradero en el ecosistema estadounidense que abarque laboratorios nacionales, academia e industria es necesario adoptar un enfoque centrado en misiones para la ciencia de información cuántica.

Un sistema cuántico científicamente útil —capaz de proporcionar cientos necesarios qubits lógicos y millones operaciones— depende más allá del hardware cuántico avanzado. También requiere una unificación perfecta entre sistemas clásicos y cuánticos, donde GPUs, CPUs y QPUs trabajen juntos como una única capacidad integrada. Esta integración a nivel sistémico es lo que transforma las capacidades cuánticas desde demostraciones aisladas hasta recursos científicos prácticos.

A través del ecosistema estadounidense, está claro que arquitecturas abiertas e integradas son esenciales para el supercomputing cuántico-GPU. A través de estrechas colaboraciones con instituciones líderes estadounidenses, **NVIDIA** ha puesto a disposición dos componentes fundamentales tales como:

  • The Bridge (NVIDIA NVQLink): Las tecnologías interconectivas Quantum-GPU proporcionan conexiones con baja latencia y alto rendimiento necesarias para que los procesadores cuánticos operen a escala y velocidad requeridas para implementar tareas exigentes.
  • The Platform (NVIDIA CUDA-Q): Para democratizar el acceso, el ecosistema cuántico debe cerrar la brecha entre físicos y científicos del dominio. CUDA-Q es un modelo programático unificado y abierto que permite a los desarrolladores programar QPUs, GPUs y CPUs en un solo sistema.

La IA se vuelve cada vez más central para superar desafíos clave en escalar e implementar computación cuántica —desde tareas en tiempo real hasta descubrir algoritmos cuánticos más eficientes—. Como resultado, programas rápidos integran supercomputación IA dentro sus flujos laborales centrales.

¿Cómo Puede El Congreso Apoyar El Liderazgo Cuántico Americano?

Diversas agencias gubernamentales están estableciendo objetivos ambiciosos; por ejemplo, el objetivo del Departamento de Energía estadounidense es desplegar un superordenador cuántico científicamente útil para 2028. Cumplir estas metas requerirá que NQI evolucione desde un programa enfocado en descubrimientos hacia uno que también permita despliegues integrados a nivel sistémico.

Aquí se presentan algunas formas en las que una NQI reautorizada puede impulsar el liderazgo estadounidense:

  • Dobles Digitales Cuánticos: El liderazgo estadounidense depende proporcionar capacidades avanzadas a investigadores mediante simulaciones electrónicas innovadoras.
  • Integraciones para Corrección Cuántica: Resolver problemas con sistemas cuánticos requiere qubits lógicos; esto implica técnicas como corrección cuantitativa desplegadas a gran escala con infraestructura AI adecuada.
  • Integración AI: La IA es un recurso clave para acelerar utilidad cuántica; NQI debe promover mayor interacción entre ambos campos mediante conjuntos simulados cuantitativos.
  • Aplicaciones Híbridas Emblemáticas: Los proyectos deben crear puntos claros sobre rendimiento demostrando utilidad real más allá experimentos abstractos.
  • Estandarización: Definir rigurosamente lo “científicamente útil” asegurará inversión enfocada; organizaciones deben liderar iniciativas estableciendo métricas transparentes sobre verdadero beneficio.

Cando se integra con IA, la computación cuántica impulsará competitividad económica del siglo XXI así como seguridad nacional. Reautorizar NQI permitirá convertir liderazgo investigativo estadounidense en ventajas duraderas asegurando continuidad durante era AI. Urgimos al Congreso hacer prioridad su reautorización.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas