Los equipos de la Universidad del País Vasco avanzan en la misión Mars 2020, caracterizando la meteorología y el suelo de Marte, contribuyendo a importantes descubrimientos científicos sobre el planeta rojo.
Los equipos de la Universidad del País Vasco (EHU) han realizado avances significativos en la misión Mars 2020, centrados en la caracterización de la meteorología y el suelo del planeta rojo. Esta colaboración entre el Grupo de Ciencias Planetarias y el Grupo IBeA (Ikerkuntza eta Berrikuntza Analitikoa) ha permitido profundizar en los misterios que rodean a Marte, un planeta que ha cautivado a la humanidad durante siglos. La misión busca responder preguntas fundamentales sobre la existencia de vida en Marte y las condiciones ambientales que han prevalecido a lo largo de su historia.
Desde el aterrizaje del rover Perseverance en el cráter Jezero hace cinco años, este vehículo explorador ha recorrido más de 40 kilómetros, recopilando datos cruciales para entender el pasado geológico y atmosférico de Marte. Ambos grupos de investigación de la EHU participaron activamente en el desarrollo de dos instrumentos clave: MEDA (Mars Environmental Dynamics Analyzer) y SuperCam, que han sido fundamentales para llevar a cabo estas investigaciones.
El Grupo de Ciencias Planetarias se ha enfocado en caracterizar tanto la meteorología local como global del planeta. Entre sus logros destaca la detección de sonidos marcianos y descargas electrostáticas generadas por partículas de polvo en suspensión. Según Agustín Sánchez Lavega, catedrático emérito y responsable del grupo, “la meteorología marciana presenta similitudes con la terrestre”, con variaciones estacionales notables y temperaturas extremas que oscilan entre -33ºC y -88ºC durante el invierno.
Además, se han estudiado fenómenos como las tormentas de polvo, que pueden tener un impacto significativo en los sensores del rover. Un ejemplo es una tormenta ocurrida en enero de 2022 que dañó parte del instrumento MEDA. El grupo también investiga los conocidos dirt devils o remolinos de polvo, así como el ciclo del escaso vapor de agua presente en Marte.
Por su parte, el grupo IBeA ha trabajado desde su sede en Leioa para analizar los datos obtenidos por SuperCam. Este instrumento permite realizar análisis químicos y petrográficos sin precedentes. Uno de los hallazgos más sorprendentes fue la detección de perclorato sódico en rocas del cráter Jezero, lo que sugiere la presencia histórica de agua rica en este compuesto químico. Además, se ha comprobado que las formaciones geológicas del cráter no son sedimentarias, como se pensaba inicialmente, sino que están compuestas por corrientes de lava similares a las terrestres.
Otro descubrimiento notable incluye miles de piedras blancas compuestas principalmente por kaolinita, un mineral nunca antes identificado en Marte. Estos hallazgos abren nuevas vías para investigar las condiciones pasadas del planeta y su potencial para albergar vida.
Los objetivos principales del equipo dirigido por Juan Manuel Madariaga son verificar hipótesis sobre procesos químicos ocurridos en Marte y determinar si es posible recuperar rocas para analizarlas en laboratorios terrestres con el fin de encontrar moléculas orgánicas indicativas de vida microbiana pasada. “Sabemos que Marte tuvo abundante agua hace 3.000 millones de años; sin embargo, aún no sabemos si esa oportunidad fue aprovechada por alguna forma de vida”, subraya Sánchez Lavega.
A lo largo de estos años, ambos grupos han publicado alrededor de 75 artículos científicos en revistas especializadas sobre sus investigaciones dentro del marco Mars 2020. La importancia de esta investigación radica no solo en el deseo humano innato por explorar lo desconocido, sino también en los beneficios tecnológicos derivados que impactan nuestra vida cotidiana.
En resumen, los avances logrados por la EHU representan un paso significativo hacia la comprensión del planeta rojo y sus secretos ocultos. La colaboración entre estos equipos no solo contribuye al conocimiento científico global sino que también refleja el compromiso continuo con la exploración espacial.