El CIRTESU de la Universitat Jaume I ha desarrollado un prototipo de pez robótico modular, UJIFISH-I, que reduce el estrés en acuicultura y mejora la monitorización del entorno.
El Centre d’Investigació en Robòtica i Tecnologies Subaquàtiques (CIRTESU) de la Universitat Jaume I de Castelló ha desarrollado un innovador prototipo de pez robótico modular y bioinspirado, conocido como UJIFISH. Este dispositivo está diseñado para llevar a cabo tareas de inspección, teleoperación híbrida y despliegue de sensores en el ámbito de la acuicultura. La principal novedad radica en su diseño funcional, que minimiza factores de estrés para los peces, eliminando elementos perturbadores como hélices o iluminación intensa.
Según los investigadores involucrados en el proyecto, «el diseño, desarrollo y validación técnica de esta plataforma robótica biomimética ha sido concebido para reducir la alteración del entorno y el estrés que sufren los peces al interactuar con otros robots». Esto se logra gracias a una arquitectura que emplea una propulsión ondulatoria inspirada en el movimiento natural de los peces, lo que disminuye el ruido mecánico y la turbulencia hidráulica.
El UJIFISH está equipado con un sistema avanzado de detección modular que permite la adquisición de datos en tiempo real y la transmisión simultánea de imágenes. Esta comunicación puede realizarse mediante cable o a través de un módem acústico. Además, cuenta con un sistema panorámico que ofrece un giro de 180 grados, proporcionando visión frontal y lateral. Su capacidad operativa le permite descender hasta 20 metros de profundidad y controlar remotamente distancias que alcanzan hasta 500 metros horizontalmente.
El diseño del UJIFISH incluye sensores para medir continuamente parámetros como la temperatura del agua y la profundidad. También es adaptable para incorporar otros sensores que midan salinidad, pH u oxígeno disuelto. Este robot facilita la inspección directa de las estructuras acuáticas y el monitoreo del entorno cercano a los peces, además de contar con un sistema que le permite transportar y liberar componentes auxiliares en lugares específicos.
Las pruebas realizadas han confirmado la viabilidad funcional del prototipo UJIFISH-I, evidenciando su alta maniobrabilidad y precisión en la detección de objetivos. Estas pruebas incluyeron inspecciones de redes y recopilación de datos bajo condiciones controladas. El equipo investigador destaca que «la flexibilidad demostrada por UJIFISH-I es crucial en entornos donde los requisitos de monitoreo varían según la especie o las condiciones ambientales».
Este avance representa un paso significativo hacia una acuicultura más precisa y responsable desde el punto de vista ambiental, reduciendo así la necesidad de intervención humana en entornos subacuáticos delicados. Los próximos pasos incluyen mejorar la autonomía del robot e integrar nuevos sensores para medir parámetros ambientales esenciales.
A través del programa ThinkInAzul, este estudio aborda desafíos tecnológicos relacionados con sistemas robóticos destinados a la inspección y mantenimiento en granjas marinas. El proyecto ha contado con financiación del MCINN, respaldado por la Unión Europea NextGenerationEU y por la Generalitat Valenciana.
Referencia:
Andrea Pino et al., "UJIFISH-I: A modular and bioinspired robotic fish for inspection, hybrid teleoperation and sensor deployment in aquaculture", Ocean Engineering, Volume 354, Part 2, 2026.
UJIFISH-I es un prototipo experimental de pez robótico modular y bioinspirado creado por el CIRTESU de la Universidad Jaume I. Su propósito es realizar inspecciones, teleoperación híbrida y despliegue de sensores en acuicultura, minimizando el estrés en los peces.
El diseño de UJIFISH-I elimina factores de estrés como hélices y luz intensa, utilizando una propulsión ondulatoria bioinspirada que disminuye el ruido mecánico y la turbulencia, lo que ayuda a mantener el comportamiento natural de los peces.
UJIFISH-I puede descender hasta 20 metros de profundidad, tiene un sistema de detección modular para adquirir datos en tiempo real y puede comunicarse tanto por cable como mediante módem acústico. Además, está equipado con sensores para medir temperatura del agua y otros parámetros ambientales.
El equipo investigador planea mejorar la autonomía, resistencia y capacidades perceptivas del robot, incluyendo la incorporación de hidrófonos y un sistema de boya artificial para controlar la flotabilidad, lo que ampliará su rango operativo y eficiencia energética.