Investigadores del MIT han desarrollado el "Y-zipper", un cierre innovador inspirado en un diseño de 1985 que permite transformar objetos entre estados flexibles y rígidos, facilitando su uso y ensamblaje.
En 1985, el Innovative Design Fund lanzó un anuncio en Scientific American, ofreciendo hasta $10,000 para apoyar prototipos innovadores en ropa, decoración del hogar y textiles. Fue entonces cuando el ingeniero eléctrico William Freeman, quien más tarde se convertiría en profesor en el MIT, presentó una idea revolucionaria: un cierres de tres lados. Este diseño no solo servía para abrochar pantalones, sino que funcionaba como un interruptor que transformaba sillas, tiendas de campaña y bolsos entre estados blandos y rígidos, facilitando su almacenamiento.
El boceto de Freeman se asemejaba a un cierre convencional, pero con forma triangular. En cada lado, conectó “dientes” de madera estrechos mediante un cinturón. Un deslizador envolvía el dispositivo y podía moverse para unir las tres tiras, formando un tubo triangular. Aunque su propuesta fue rechazada, Freeman patentó su invento y lo guardó en su garaje con la esperanza de que algún día pudiera ser útil.
Casi 40 años después, investigadores del Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL) del MIT decidieron retomar el proyecto para crear objetos con “rigidez ajustable”. Los intentos previos para modificar esta característica no eran fácilmente reversibles o requerían ensamblajes manuales. Por ello, CSAIL desarrolló una herramienta de diseño automatizada y un nuevo tipo de cierre llamado “Y-zipper”. Este programa informático permite a los usuarios personalizar cierres de tres lados que luego son fabricados automáticamente mediante impresión 3D utilizando plásticos.
Estos dispositivos pueden integrarse en equipos de camping, materiales médicos, robots e instalaciones artísticas, facilitando así su ensamblaje. “Un cierre convencional es ideal para cerrar objetos planos como chaquetas; sin embargo, Freeman ideó algo más dinámico. Usando la tecnología actual de fabricación, su mecanismo puede transformar elementos más complejos”, explica Jiaji Li, investigador postdoctoral en CSAIL y autor principal de un artículo accesible sobre el proyecto. “Hemos desarrollado un proceso que construye objetos que pueden cambiar rápidamente entre flexibles y rígidos, asegurando su funcionalidad en el mundo real.”