Investigadores del Instituto Superior de Agronomía utilizan drones e inteligencia artificial para detectar y monitorear plagas forestales, mejorando la salud de los bosques en Portugal y Europa.
El Centro de Estudios Forestales del Instituto Superior de Agronomía (ISA) en Lisboa se posiciona a la vanguardia en el uso de drones y tecnologías avanzadas para la detección temprana de plagas forestales, como el nemátodo de la madera del pino. Este enfoque innovador busca proporcionar herramientas eficaces a las autoridades locales, asociaciones forestales y ciudadanos para preservar la salud de los bosques.
El nemátodo de la madera del pino (Bursaphelenchus xylophilus) fue introducido en Portugal en 1999 y representa una grave amenaza para las poblaciones de pino bravo. Manuela Branco, coordinadora del CEF y experta en entomología y protección forestal, destaca que esta situación ha transformado las empresas madereras, obligándolas a adoptar nuevas tecnologías para el tratamiento de la madera, lo que ha resultado en pérdidas laborales significativas.
Para abordar este problema y otras nueve plagas clave, un consorcio compuesto por investigadores de diez países europeos y diecisiete socios, entre ellos el CEF del ISA, ha lanzado el proyecto FORSAID. Este programa tiene como objetivo utilizar tecnologías innovadoras para garantizar la salud de las plantas en los bosques europeos.
En relación con el nemátodo mencionado, los investigadores han determinado que la detección remota mediante drones permite un control más efectivo de esta enfermedad. La metodología consiste en sobrevolar áreas con pinos bravos con drones para identificar árboles en declive, lo cual es crucial para actuar tempranamente y evitar que la plaga se propague a grandes extensiones forestales.
Además, se están llevando a cabo análisis de ADN ambiental utilizando muestras del líquido presente en trampas diseñadas para capturar al insecto vector. Esto facilitará la identificación tanto del nemátodo como de otras especies objetivo.
Armadillas inteligentes para el control de plagas
La lagarta del pino (Thaumetopoea pityocampa) es otra plaga que afecta significativamente tanto a la producción forestal como a la salud pública. En respuesta, los investigadores del ISA están probando armadillas inteligentes que toman imágenes de los insectos y utilizan algoritmos de inteligencia artificial (IA) para reconocer y contar las poblaciones. Esta tecnología permitirá un monitoreo en tiempo real a través de una aplicación móvil, facilitando así su gestión tanto en espacios urbanos como rurales.
Actualmente, estas armadillas están siendo evaluadas en una zona urbana en Lisboa y en un área forestal perteneciente a la Companhia das Lezírias, situada en Ribatejo.
Los investigadores del Instituto Superior de Agronomia están utilizando drones para la detección precoz del nemátodo-da-madeira-do-pinheiro y armadilhas inteligentes que emplean inteligencia artificial para monitorizar la lagarta-do-pinheiro.
El proyecto FORSAID tiene como objetivo utilizar tecnologías innovadoras para garantizar la salud de las plantas en las bosques de Europa, abordando amenazas como el nemátodo-da-madeira-do-pinheiro y otras plagas clave.
Las armadilhas inteligentes capturan imágenes de los insectos y, mediante algoritmos de inteligencia artificial, reconocen y contabilizan a las plagas. Esta información se puede visualizar en una aplicación para smartphones, facilitando la gestión de las plagas.
Desde su llegada a Portugal en 1999, el nemátodo-da-madeira-do-pinheiro ha representado una grave amenaza para los bosques de pino-bravo, afectando tanto a la producción forestal como al empleo en empresas relacionadas con la madera.