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Evolución de los brazos pequeños en dinosaurios carnívoros como el T. rex

evolución dinosaurios

José Enrique González | Jueves 21 de mayo de 2026

Investigadores de UCL y Cambridge descubren que la evolución de brazos pequeños en dinosaurios carnívoros, como el T. rex, se debe a la adaptación de cabezas poderosas para cazar presas grandes.



Un reciente estudio revela que la evolución de los brazos pequeños en varios grupos de dinosaurios carnívoros, como el famoso Tyrannosaurus rex, fue impulsada por el desarrollo de cabezas fuertes y poderosas, utilizadas para atacar a sus presas. Esta investigación fue llevada a cabo por un equipo de investigadores de la Universidad College London (UCL) y la Universidad de Cambridge.

Claves de la noticia

Evolución de brazos reducidos

Los brazos cortos se relacionan con cabezas grandes.

Adaptación a presas gigantes

Cambio en la estrategia de caza hacia mandíbulas.

Estudio sobre 82 especies

Investigación abarca cinco grupos de terópodos.

La investigación, publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B, analizó datos de 82 especies de terópodos, un grupo que incluye principalmente dinosaurios carnívoros bípedos. Se observó que la reducción de los miembros anteriores ocurrió en cinco grupos, entre ellos los tiranosauridos, que incluyen al T. rex.

El equipo, liderado por el Dr. Elizabeth Steell y el profesor Paul Upchurch, encontró que los brazos más pequeños estaban estrechamente relacionados con el desarrollo de cráneos y mandíbulas grandes y robustos, más que con un aumento general del tamaño corporal. Esto sugiere que los brazos diminutos no fueron simplemente una consecuencia del crecimiento del cuerpo.

Implicaciones evolutivas significativas

Según los investigadores, el aumento en el tamaño de las presas—particularmente los enormes saurópodos—podría haber llevado a una transformación en las técnicas de caza, priorizando el uso de mandíbulas y cabeza en lugar de garras. El autor principal, Charlie Roger Scherer, comentó: “Todos saben que el T. rex tenía brazos pequeños, pero otros dinosaurios terópodos gigantes también desarrollaron extremidades anteriores relativamente pequeñas.”

Scherer añadió: “Buscamos entender qué estaba impulsando este cambio y encontramos una fuerte relación entre brazos cortos y cabezas robustas. La cabeza reemplazó a los brazos como método principal de ataque; es un caso de ‘úsalo o piérdelo’”. Según el estudio, esta adaptación ocurrió frecuentemente donde había presas gigantescas disponibles.

Aunque los investigadores identificaron correlaciones significativas, admitieron que no pueden establecer relaciones causales definitivas. Sin embargo, sugieren que es probable que las cabezas robustas precedieran a las extremidades reducidas en términos evolutivos.

Método innovador para medir robustez craneal

Para llevar a cabo este estudio, se desarrolló un nuevo método para cuantificar la robustez del cráneo, considerando factores como la conexión entre huesos del cráneo y las dimensiones generales del mismo. En esta evaluación, el T. rex obtuvo la puntuación más alta, seguido por el Tyrannotitan, otro terópodo casi tan masivo como el T. rex, que habitó lo que hoy es Argentina durante el Cretácico temprano.

Los autores concluyeron que la presión evolutiva generada por presas cada vez más grandes podría haber desencadenado una "carrera armamentista evolutiva", donde los terópodos desarrollaron cráneos y mandíbulas fuertes para dominar estas presas gigantes y crecieron hasta tamaños colosales ellos mismos.

Además, se comparó la longitud de las extremidades anteriores con la longitud del cráneo en diferentes grupos de dinosaurios clasificados como poseedores de miembros reducidos: tiranosauridos, abelisauridos, carcharodontosauridos (incluyendo al Tyrannotitan), megalosauridos y ceratosauridos.

El análisis reveló que la reducción en las extremidades anteriores estaba más relacionada con la robustez del cráneo que con su tamaño o con el tamaño total del cuerpo. Este hallazgo subraya cómo algunos terópodos con cabezas fuertemente construidas y brazos diminutos no eran necesariamente grandes; un ejemplo es el Majungasaurus, un depredador ápice en Madagascar hace 70 millones de años, cuyo peso era solo una quinta parte del T. rex.

Finalmente, se observó que las extremidades anteriores disminuyeron en tamaño a través de diferentes mecanismos en distintas especies; mientras que algunas presentaron manos excepcionalmente pequeñas (como ciertos abelisauridos), otras mostraron una reducción uniforme en todos los elementos del miembro anterior.

Cita:
Charlie Roger Scherer, Elizabeth Steell y Paul Upchurch. ‘Drivers and mechanisms of convergent forelimb reduction in non-avian theropod dinosaurs.’ Proceedings of the Royal Society B (2026). DOI: 10.1098/rspb.2026.0528

Adaptado a partir de una historia publicada por UCL.

Preguntas sobre la noticia

¿Por qué los dinosaurios carnívoros como el T. rex evolucionaron brazos pequeños?

La evolución de brazos pequeños en varios grupos de dinosaurios carnívoros fue impulsada por el desarrollo de cabezas y mandíbulas fuertes, utilizadas para atacar a sus presas, en lugar de depender de sus extremidades anteriores.

¿Qué relación hay entre el tamaño del cráneo y la reducción de los brazos en los dinosaurios?

Los investigadores encontraron que la reducción de los brazos estaba más estrechamente relacionada con la robustez del cráneo que con el tamaño general del cuerpo, sugiriendo que un cráneo fuerte permitió a estos depredadores cazar eficazmente sin necesidad de brazos grandes.

¿Cómo afectó el tamaño de la presa a la evolución de los dinosaurios carnívoros?

El aumento del tamaño de las presas, como los gigantescos saurópodos, llevó a una adaptación en la que los dinosaurios comenzaron a usar sus mandíbulas y cabezas para cazar, lo que resultó en una reducción del tamaño de sus brazos.

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