Un nuevo estudio de la Universidad de Manchester investiga cómo se garantiza la seguridad en los hospitales virtuales del NHS, destacando las responsabilidades asumidas por pacientes y cuidadores en el cuidado en casa.
Las salas virtuales, también conocidas como hospitales en casa, están ganando terreno en el Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido, proporcionando atención a pacientes que de otro modo requerirían hospitalización. Un nuevo estudio financiado por el NIHR y liderado por investigadores de la Universidad de Manchester ha examinado cómo se garantiza la seguridad en estas unidades, revelando el trabajo frecuentemente invisible que realizan pacientes y cuidadores al asumir responsabilidades críticas que antes eran responsabilidad de los clínicos.
Los hallazgos indican que las salas virtuales pueden ofrecer una alternativa segura a la atención hospitalaria para ciertos pacientes, permitiendo su recuperación en casa bajo supervisión clínica. Sin embargo, los pacientes y cuidadores suelen asumir más responsabilidades prácticas y emocionales de lo que se reconoce comúnmente. Esto incluye el monitoreo de síntomas, la gestión de equipos médicos y la respuesta ante signos de deterioro, especialmente durante la noche o fuera del horario laboral habitual.
El estudio fue publicado en la revista BMJ Quality & Safety y es parte del trabajo realizado por el NIHR Greater Manchester Patient Safety Research Collaboration (GM PSRC) y el NIHR Applied Research Collaboration Greater Manchester (ARC-GM). Utilizando métodos cualitativos como observaciones e entrevistas con pacientes y cuidadores, los investigadores evaluaron los servicios de salas virtuales en cuatro ubicaciones del noroeste de Inglaterra. Los resultados sugieren que la seguridad en estas unidades no depende únicamente de la tecnología, sino que está fuertemente influenciada por el apoyo relacional y emocional brindado a todos los involucrados.
La Dra. Kelly Howells, investigadora principal del estudio, enfatizó: “Las salas virtuales pueden ayudar a las personas a recibir atención aguda de manera segura en casa, pero nuestro estudio demuestra que la atención segura depende de más factores que solo la tecnología”. Además, destacó que tanto pacientes como cuidadores juegan un papel crucial en la gestión del riesgo, asumiendo importantes responsabilidades prácticas y emocionales, particularmente fuera del horario normal.
Los investigadores sugieren que los servicios hospitalarios en casa que combinan tecnología con visitas presenciales podrían hacer que la atención sea más segura y accesible para una gama más amplia de pacientes. Reconocer y apoyar el trabajo realizado por pacientes y cuidadores es esencial para garantizar una implementación segura de las salas virtuales.
A medida que estas unidades se convierten en un componente clave de las políticas del NHS para trasladar la atención aguda desde hospitales hacia entornos comunitarios, es fundamental crear espacios para el apoyo relacional y la formación tanto para clínicos como para pacientes y cuidadores. Esto asegurará que la atención remota se implemente con eficacia dentro del sistema sanitario.
El artículo titulado Shifting boundaries of risk-work in virtual wards in North-West England: a multisite qualitative evaluation está disponible aquí. DOI https://doi.org/10.1136/bmjqs-2025-020002.
Este estudio amplía investigaciones previas realizadas por el NIHR GM PSRC y ARC-GM sobre las salas virtuales desde las perspectivas de pacientes, cuidadores y personal médico, contribuyendo así a una comprensión más profunda sobre cómo operan estos servicios en la práctica.
Puedes leer más sobre este tema en Behind the screen: exploring virtual wards through diverse perspectives.
Las "virtual wards", o hospitales en casa, permiten a los pacientes recibir tratamiento y monitoreo en su hogar en lugar de estar hospitalizados. Esto se logra mediante una combinación de tecnología y apoyo clínico remoto, lo que permite a los pacientes recuperarse en un entorno familiar.
El estudio revela que la seguridad en las virtual wards no depende únicamente de la tecnología, sino también del apoyo relacional y emocional proporcionado a pacientes, cuidadores y clínicos. Los pacientes y cuidadores asumen responsabilidades significativas que antes eran manejadas por profesionales de la salud en entornos hospitalarios.
Los pacientes y cuidadores toman un rol activo al monitorear síntomas, gestionar equipos médicos y responder a signos de deterioro, especialmente fuera del horario laboral habitual. Esto implica una carga adicional que debe ser reconocida y apoyada por los servicios de salud.
El estudio sugiere que combinar tecnología con visitas domiciliarias presenciales podría hacer que la atención sea más segura, flexible y accesible para una mayor variedad de pacientes. Además, es crucial reconocer y apoyar el trabajo realizado por pacientes y cuidadores para garantizar una entrega segura de estos servicios.