Universidades Europeas

Estudio de la FMUP revela que dormir bien puede aliviar la dolor crónica

Saúde Sono

Álvaro Gómez Tornero | Sábado 13 de junio de 2026

Investigadores da FMUP revelam que a qualidade do sono é crucial para reduzir a dor crónica, destacando a relação entre neuroinflamação e distúrbios do sono.



Dormir bien puede reducir el dolor crónico, según estudio de la FMUP

Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Oporto (FMUP) destaca la importancia del sueño en la percepción y el tratamiento del dolor crónico. Publicado en la revista científica Biomedicines, el trabajo revela que no solo el dolor interfiere con el descanso, sino que un sueño de mala calidad puede intensificar la sensación de dolor.

Claves de la noticia

Investigación sobre dolor y sueño

El estudio analiza cómo los trastornos del sueño afectan al dolor crónico.

Neuroinflamación como factor central

La neuroinflamación se identifica como el motor que perpetúa el ciclo entre dolor y trastornos del sueño.

Relevancia para tratamientos futuros

Se sugiere desarrollar tratamientos que reduzcan la inflamación cerebral para mejorar la calidad del sueño.

Los autores, Daniel Pozza e Isaura Tavares, explican que esta relación bidireccional implica que los trastornos del sueño pueden amplificar la percepción del dolor. Identificaron que la activación de células inmunitarias en el cerebro contribuye a un ciclo vicioso donde el dolor crónico y los problemas de sueño se retroalimentan mutuamente.

Impacto hormonal y metabólico

El estudio también resalta el papel crucial de hormonas como el cortisol y melatonina en esta interacción. El cortisol, conocido como la “hormona del estrés”, sigue un ritmo circadiano normal; sin embargo, en situaciones de dolor crónico, este equilibrio se altera, lo que provoca niveles elevados durante la noche. Esto impide el relajamiento necesario para un buen descanso y perpetúa tanto la inflamación como los problemas de sueño.

Además, se observó que las citocinas proinflamatorias pueden perturbar los circuitos neuronales responsables del ciclo sueño-vigilia. Esta inflamación continua fragmenta el sueño y aumenta la sensibilidad al dolor, afectando negativamente tanto la cognición como el estado emocional.

Por otro lado, una mala calidad del sueño puede llevar a un aumento en los niveles de glucosa en sangre, lo cual complica aún más esta relación. La privación del sueño y el dolor crónico generan estrés biológico que incrementa la resistencia a la insulina.

Consecuencias a largo plazo

Finalmente, este análisis crítico establece una conexión entre el envejecimiento prematuro, el dolor crónico y los trastornos del sueño. Los investigadores concluyen que estos factores pueden acelerar procesos asociados al envejecimiento biológico debido a un estado constante de estrés fisiológico e inflamación.

Este trabajo es fruto de las investigaciones llevadas a cabo por Daniel Pozza, Isaura Tavares y Bento Tavares, todos miembros de FMUP.

Preguntas sobre la noticia

¿Cómo puede el sueño de calidad afectar la percepción del dolor crónico?

El estudio indica que no solo la presencia de dolor puede interferir con el descanso, sino que un sueño de mala calidad puede amplificar la percepción del dolor, creando un ciclo vicioso entre ambos.

¿Qué papel juegan las hormonas en la relación entre el sueño y el dolor?

Las hormonas como el cortisol y la melatonina son fundamentales en esta interacción. Un desequilibrio en los niveles de cortisol, por ejemplo, puede perpetuar la inflamación y alterar los patrones de sueño, afectando así la percepción del dolor.

¿Cuáles son las implicaciones de la neuroinflamación en el sueño y el dolor?

La neuroinflamación, mediada por células del sistema inmunitario del cerebro, se identifica como un motor central que alimenta el ciclo vicioso entre el dolor crónico y los trastornos del sueño, alterando vías de señalización química y hormonal en el sistema nervioso central.

¿Qué estrategias se sugieren para mejorar la calidad del sueño y reducir el dolor?

El estudio sugiere que proteger la calidad del sueño es fundamental para prevenir tanto el dolor crónico como el envejecimiento cerebral prematuro. Esto podría incluir tratamientos farmacológicos o cambios en el estilo de vida orientados a reducir la inflamación cerebral.

TEMAS RELACIONADOS: