Bose se apunta al verano con Sunset Peach, un nuevo acabado inspirado en los atardeceres junto al mar para sus altavoces portátiles SoundLink Micro, SoundLink Flex y SoundLink Plus. Una propuesta pensada para llevar música a playas, terrazas, escapadas improvisadas y esos planes que empiezan con una canción y acaban siendo recuerdo.
El color también puede sonar
Hay colores que no necesitan explicación. Sunset Peach es exactamente eso: una mezcla cálida entre melocotón, salmón y naranja de puesta de sol que huele a crema solar, a toalla en la arena y a “pon esa canción otra vez”. Bose ha decidido vestir algunos de sus altavoces portátiles más populares con esta tonalidad veraniega, pensada para acompañar la temporada más musical del año.
La marca no está lanzando simplemente un color bonito. Está jugando con algo muy poderoso: la memoria emocional del verano. Porque todos tenemos canciones que nos devuelven a una playa, a una terraza, a un viaje o a una noche que no queríamos que terminara. Ahora, Bose quiere que también haya altavoces capaces de recordar visualmente esa misma sensación.
SoundLink Micro: pequeño, pero con ganas de aventura
El más compacto de la colección es el Bose SoundLink Micro de segunda generación. Es el típico altavoz que cabe en casi cualquier mochila, pero que no está pensado para quedarse en casa mirando por la ventana. Su correa integrada permite engancharlo a una bicicleta, una mochila o el equipamiento de una excursión.
Los precios oficiales son 139 euros para SoundLink Micro, 189 euros para SoundLink Flex y 299 euros para SoundLink Plus. Tres tamaños, un mismo color y una idea muy sencilla: que este verano suene mejor y tenga tono Sunset Peach.
Además, cuenta con construcción resistente al agua y al polvo, algo bastante importante cuando el verano implica arena, salitre, piscina, montaña o amigos con poca delicadeza alrededor de los gadgets. Aunque sea pequeño, Bose promete un sonido potente y equilibrado para acompañar planes al aire libre.
SoundLink Flex: el comodín de las escapadas
Para quienes quieren algo más versátil, el SoundLink Flex de segunda generación aparece como el punto medio ideal. Tiene certificación IP67 frente al agua y el polvo y añade la tecnología PositionIQ, que detecta la orientación del altavoz y ajusta automáticamente la reproducción para mantener una experiencia sonora consistente.
Traducido al lenguaje de terraza: da bastante igual si lo colocas de pie, tumbado o medio apoyado entre una bolsa de patatas y dos vasos. El altavoz intenta sonar bien igualmente. Su diseño robusto lo convierte en compañero natural para playa, picnic, escapadas de fin de semana o reuniones improvisadas.
SoundLink Plus: cuando el plan pide más volumen
La opción más potente es Bose SoundLink Plus, pensado para quienes no quieren solo música de fondo, sino convertir el plan en algo más parecido a una pequeña fiesta. Graves profundos, claridad y capacidad para llenar espacios amplios lo colocan como el altavoz de reuniones, celebraciones y tardes largas.
Los precios oficiales son 139 euros para SoundLink Micro, 189 euros para SoundLink Flex y 299 euros para SoundLink Plus. Tres tamaños, un mismo color y una idea muy sencilla: que este verano suene mejor y tenga tono Sunset Peach.