La Universitat Rovira i Virgili ha desarrollado un método no invasivo que utiliza espectroscopia de infrarrojo cercano para clasificar huesos de ardilla roja según su antigüedad, facilitando la investigación en museos.
Un equipo de investigación liderado por la Universitat Rovira i Virgili (URV), junto con el Museo de Ciencias Naturales de Barcelona y la Università degli Studi dell’Insubria en Italia, ha desarrollado un innovador método para clasificar piezas óseas según su antigüedad. Este enfoque utiliza la espectroscopia de infrarrojo cercano (NIR) y herramientas quimiométricas, permitiendo analizar cráneos y mandíbulas de ardilla roja sin causar daño a los especímenes.
Los hallazgos del estudio se han publicado en la revista Analytical Chemistry. A nivel mundial, se estima que hay alrededor de 120 millones de especímenes en colecciones de ciencias naturales que no pueden ser utilizados para la investigación debido a la falta de información sobre su fecha de recolección, un dato esencial para comprender las poblaciones animales del pasado reciente.
Para determinar la antigüedad de los huesos analizados, es fundamental contar con ejemplares de referencia cuya edad sea conocida. Esto permite establecer comparaciones y validar el sistema de clasificación desarrollado por el equipo investigador. Una vez que se definen estas muestras, se aplica radiación infrarroja a las piezas a estudiar. Al interactuar con los huesos, se genera un espectro que revela qué partes de la luz han sido absorbidas.
Bajo la dirección de Barbara Giussani del Departamento de Ciencia y Alta Tecnología en Italia, se llevaron a cabo las mediciones espectroscópicas NIR. Según Jordi Riu, investigador del Grupo Chemosens en la URV, una innovación clave es el uso de un método quimiométrico que identifica las partes del espectro más propensas al error, lo que ayuda a determinar cuáles son más confiables.
Durante el estudio, se analizaron 59 ejemplares de ardilla roja (Sciurus vulgaris) provenientes del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona. Estos fueron divididos en dos grupos: individuos históricos recolectados entre 1916 y 1923, e individuos modernos recogidos entre 2005 y 2021. La elección de esta especie fue estratégica debido a la disponibilidad suficiente de huesos, logrando una fiabilidad del 100% en los cráneos analizados y entre el 87% y el 95% en las mandíbulas.
La técnica detecta variaciones en el colágeno y la humedad del hueso; los ejemplares catalogados como históricos tienden a ser más porosos y retener más humedad ambiental. Además, este método destaca por su rapidez: permite realizar análisis en menos de un minuto. A diferencia del pasado, donde era necesario extraer pequeñas muestras para aplicar rayos X —lo cual podía comprometer su conservación— esta nueva metodología ofrece una solución no invasiva.
Las conclusiones alcanzadas abren nuevas oportunidades para museos y laboratorios al permitir extender la espectroscopia NIR a otras especies y materiales, como aves o pieles naturalizadas. Para implementar esto efectivamente, será crucial contar con un número adecuado de muestras que faciliten identificar correctamente cada pieza.
Referencia bibliográfica: Riu, J., Giussani, B., Monti, M., Baruffaldi, L., Campeny, M., Quesada, J. (2026). Shedding Light on the Past: Temporal Classification of Zoological Specimens from Museum Collections with Portable NIR Sensors and Multivariate Error Modeling, Analytical Chemistry, 98 (13), 9658-9671 https://doi.org/10.1021/acs.analchem.5c06767
Se utiliza una combinación de espectroscopia de infrarrojo cercano (NIR) y herramientas quimiométricas, lo que permite diferenciar muestras históricas y modernas sin dañar las piezas.
Conocer la antigüedad es fundamental para estudiar cómo eran las poblaciones animales en el pasado reciente, ya que muchos especímenes carecen de información sobre su fecha de recolección.
El estudio logró una fiabilidad del 100% en la clasificación de cráneos y entre el 87% y el 95% en mandíbulas, utilizando un tratamiento quimiométrico para analizar los datos.
La técnica es no invasiva y rápida, permitiendo análisis en menos de un minuto sin necesidad de extraer partes de los huesos, lo que preserva su estado de conservación.