Un nuevo estudio en el Reino Unido sugiere que una prueba de orina para detectar la adherencia a medicamentos antihipertensivos puede mejorar el cumplimiento del tratamiento y ayudar a controlar la presión arterial.
Un reciente estudio realizado en el Reino Unido ha revelado que una prueba de orina puede mejorar la adherencia a los medicamentos para la presión arterial. Este ensayo, el más grande de su tipo en el país, se llevó a cabo por investigadores de la Universidad de Manchester y del Manchester University NHS Foundation Trust (MFT), quienes evaluaron la eficacia de un test que detecta la presencia o ausencia de medicamentos antihipertensivos, conocido como prueba de adherencia química (CAT).
El objetivo del estudio fue determinar si informar a los pacientes sobre los resultados de sus pruebas podría fomentar una mejor administración regular de sus medicamentos y ayudar a controlar su presión arterial. El proyecto, denominado OUTREACH, reunió 12 centros de reclutamiento en todo el Reino Unido y fue financiado por la British Heart Foundation. Los hallazgos fueron publicados en The Lancet Primary Care.
La prueba CAT utiliza una técnica avanzada llamada cromatografía líquida-espectrometría de masas para detectar fármacos específicos o sus metabolitos en muestras biológicas. Principalmente se aplica en clínicas hospitalarias especializadas en hipertensión y cardiología cuando los médicos necesitan verificar si los pacientes están tomando sus medicamentos adecuadamente.
En este estudio, se reclutó a 130 adultos con hipertensión que estaban tomando al menos dos medicamentos para la presión arterial pero que habían sido identificados como no adherentes tras las pruebas con CAT. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir sus resultados junto con una discusión personalizada sobre las razones detrás de su falta de adherencia, o continuar con el tratamiento habitual.
A pesar de que tras un seguimiento medio de casi tres meses no se observaron diferencias significativas en la presión arterial sistólica entre ambos grupos, aquellos que recibieron la intervención mostraron una mejora notable en su adherencia al tratamiento. La presión sistólica ajustada fue aproximadamente 5 mmHg menor en el grupo con intervención, aunque esta diferencia no alcanzó significación estadística.
Professor Maciej Tomaszewski, investigador principal del estudio y experto en Medicina Cardiovascular, señaló: “Compartir los resultados del CAT con los pacientes y discutir las razones detrás del incumplimiento parece ayudar a mejorar la adherencia”. Además, destacó que es crucial abordar el problema del incumplimiento oculto, que afecta hasta a uno de cada tres pacientes con hipertensión y genera costos significativos para el sistema sanitario.
Los autores concluyen que son necesarios ensayos más amplios para determinar cómo las intervenciones basadas en CAT podrían contribuir a mejorar los resultados a largo plazo para personas con hipertensión. Esta tecnología podría ser valiosa dentro de un enfoque personalizado para gestionar condiciones crónicas donde es común olvidar tomar medicamentos.
Professor Bryan Williams, autor senior del estudio y Chief Scientific and Medical Officer en British Heart Foundation, enfatizó: “Es fundamental que las personas sigan las indicaciones médicas para tratar la hipertensión, ya que es un factor modificable clave para enfermedades cardiovasculares.” También expresó su esperanza de que este enfoque personalizado ayude a resolver las diversas razones por las cuales algunos pacientes no toman sus medicamentos correctamente.
El test de adherencia química (CAT) es una técnica que utiliza cromatografía líquida-espectrometría de masas para detectar la presencia o ausencia de medicamentos antihipertensivos en muestras de sangre o orina. Se utiliza principalmente en clínicas de hipertensión y cardiología para verificar la adherencia al tratamiento en pacientes con hipertensión resistente.
El estudio mostró que compartir los resultados del CAT con los pacientes y discutir las razones detrás de la falta de adherencia puede mejorar la adherencia a los medicamentos prescritos. Aunque no se encontró una diferencia estadísticamente significativa en la presión arterial entre los grupos, aquellos que recibieron la intervención mostraron una mayor adherencia a sus tratamientos.
La no adherencia a los medicamentos antihipertensivos es un problema significativo que afecta hasta a uno de cada tres pacientes con hipertensión, lo que resulta en costos elevados para el sistema de salud debido a pruebas y tratamientos innecesarios. Mejorar la adherencia puede ayudar a controlar mejor la presión arterial y reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Los autores del estudio argumentan que son necesarios ensayos más grandes y prolongados para comprender si las intervenciones basadas en CAT pueden mejorar los resultados a largo plazo para las personas con hipertensión.