ITCL-NODDO presenta avances en IA, enfocándose en computación neuromórfica y FPGA, destacando su crecimiento en I+D+i y el desarrollo de tecnologías para la industria del futuro.
El ITCL Centro Tecnológico –NODDO– ha llevado a cabo un desayuno informativo donde se presentaron los resultados más destacados del ejercicio 2025, así como las futuras líneas de investigación que guiarán su labor en los próximos años. La atención se centró especialmente en la computación neuromórfica, las arquitecturas FPGA y otros paradigmas computacionales que prometen revolucionar tanto la inteligencia artificial como la industria avanzada.
En el evento participaron figuras clave como José María Vela, apoderado del ITCL; Javier Sedano, director general; y Jorge Fernández, coordinador de Computación Neuromórfica. Estos expertos compartieron con los medios su visión sobre las tecnologías que marcarán la próxima revolución digital.
José María Vela subrayó el notable crecimiento que ha experimentado ITCL durante 2025, describiendo el año como “especialmente positivo tanto por los resultados obtenidos como por las oportunidades futuras que se presentan para el centro tecnológico y sus empresas colaboradoras”.
Durante el encuentro, uno de los temas centrales fue la computación neuromórfica, una disciplina emergente cuyo objetivo es diseñar sistemas de inteligencia artificial inspirados en el cerebro humano. Jorge Fernández explicó que la creciente demanda de procesamiento por parte de la inteligencia artificial está forzando una reevaluación de las arquitecturas computacionales tradicionales.
“La IA actual ofrece resultados extraordinarios, pero también enfrenta desafíos relacionados con el consumo energético y la necesidad de ejecutar algoritmos complejos en tiempo real. La computación neuromórfica surge para abordar estos retos”, afirmaron los asistentes.
Esta tecnología busca desarrollar sistemas capaces de procesar información mediante redes neuronales de impulsos o Spiking Neural Networks (SNN), replicando ciertos mecanismos del funcionamiento neuronal biológico. Este enfoque promete generar sistemas inteligentes mucho más eficientes energéticamente, capaces de operar autónomamente en entornos industriales, robots y vehículos inteligentes, reduciendo así la dependencia de grandes infraestructuras computacionales.
Dentro de esta estrategia tecnológica, ITCL está promoviendo investigaciones sobre arquitecturas FPGA (Field Programmable Gate Arrays). Estos dispositivos electrónicos reconfigurables permiten adaptar el hardware a necesidades específicas de procesamiento, lo cual es crucial para sectores estratégicos como la automatización industrial y la movilidad inteligente.
Los responsables del centro destacaron que combinar computación neuromórfica con FPGA permitirá crear sistemas de inteligencia artificial más rápidos y eficientes, ajustados a las demandas reales del sector industrial.
A lo largo del evento se presentaron proyectos significativos en los que participa ITCL relacionados con estas tecnologías. Uno destacado es PCoreS, financiado dentro del marco del PERTE Chip, enfocado en investigar núcleos IP para acelerar redes neuronales neuromórficas sobre plataformas FPGA y futuros circuitos ASIC.
Javier Sedano enfatizó que tecnologías como la computación neuromórfica y cuántica tendrán un papel crucial en transformar la industria durante la próxima década. La evolución tecnológica requerirá sistemas capaces de aprender y adaptarse rápidamente mientras cumplen con criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.
“Estamos viviendo un cambio paradigmático. La inteligencia artificial continuará creciendo apoyándose en nuevas arquitecturas computacionales que transformarán nuestra forma de procesar información. Nuestro objetivo es dotar a las empresas con estas capacidades tecnológicas para convertirlas en ventajas competitivas”, concluyó Sedano.
A medida que avanza este proceso, ITCL ya desarrolla proyectos en áreas como industria 4.0, robótica autónoma y salud digital, donde se espera un impacto significativo gracias a estas innovaciones tecnológicas.
La computación neuromórfica es una disciplina emergente que busca diseñar sistemas de inteligencia artificial inspirados en el funcionamiento del cerebro humano. Es importante porque responde a los desafíos actuales de la IA, como el consumo energético, la escalabilidad y la ejecución de algoritmos complejos en tiempo real.
Las arquitecturas FPGA (Field Programmable Gate Arrays) son dispositivos electrónicos reconfigurables que permiten adaptar el hardware a necesidades específicas de procesamiento. Su combinación con la computación neuromórfica permitirá desarrollar sistemas de IA más rápidos y eficientes, adaptados a las demandas reales de la industria.
ITCL participa en proyectos como PCoreS, que se centra en la investigación de núcleos IP para acelerar redes neuronales neuromórficas sobre plataformas FPGA. También trabaja en áreas como la criptografía postcuántica y la computación cuántica, contribuyendo así a reforzar la autonomía tecnológica europea.