Expertos analizan los desafíos de la ciberdelincuencia en un curso de la Universidad Rey Juan Carlos, abordando su impacto en el Derecho penal e internacional y la regulación necesaria ante tecnologías emergentes.
Bajo el título ‘La Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia: retos para el Derecho penal e internacional’, se desarrolló un curso en la Universidad Rey Juan Carlos, donde un grupo de expertos analizó las implicaciones jurídicas, políticas y sociales de este nuevo marco internacional destinado a combatir el crimen digital.
El evento, dirigido por Francisco Jiménez García, Beatriz García Sánchez y Berta Alam-Pérez, se centró en los nuevos desafíos que presenta la ciberdelincuencia en un contexto caracterizado por una rápida transformación tecnológica y el uso creciente de la inteligencia artificial. Durante dos jornadas, varios especialistas del ámbito académico y profesional, incluido Félix Antonio Barrio Juárez, Director General del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), discutieron las consecuencias que esta regulación tendrá sobre el Derecho penal y el Derecho internacional.
Entre los temas tratados se abordaron cuestiones críticas como la protección de menores, la privacidad, la cooperación judicial internacional y el papel que juega la inteligencia artificial en la seguridad global. Según García Sánchez, “las nuevas tecnologías son parte integral de nuestras vidas diarias. Nos enfrentamos a una tensión constante entre los beneficios que ofrecen y los riesgos asociados con su uso indebido en el entorno virtual”.
El curso proporciona una perspectiva amplia sobre uno de los mayores retos jurídicos del siglo XXI. En un momento donde los ciberataques, fraudes digitales y otras formas de delincuencia tecnológica están en aumento, se hace evidente que estos fenómenos representan serias dificultades para los sistemas legales y las democracias actuales.
Los expertos coinciden en que es fundamental establecer regulaciones adecuadas que puedan seguir el ritmo del avance tecnológico. Sin embargo, reconocen que muchas veces estas regulaciones quedan rezagadas frente a la velocidad con la que evoluciona la tecnología.
Los principales retos incluyen el impacto de nuevas formas de delincuencia digital, la necesidad de regulación adecuada frente a la rápida evolución tecnológica, y la protección de aspectos sensibles como la privacidad y la seguridad de los menores.
El curso discutirá las implicaciones jurídicas y sociales de la nueva Convención de las Naciones Unidas contra la Ciberdelincuencia, así como el papel de la inteligencia artificial en la seguridad global y la cooperación judicial internacional.
Entre los participantes se encuentra Félix Antonio Barrio Juárez, Director General del Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), junto a otros especialistas del ámbito académico y profesional.