Expertos abogan por un modelo nacional de datos conectados para transformar los servicios infantiles en el Reino Unido, mejorando la coordinación y apoyando el crecimiento económico mediante un enfoque descentralizado.
Expertos han instado a la implementación de un modelo nacional de datos conectados que transforme los servicios para niños y potencie la economía del Reino Unido. Este llamado surge en el contexto de un nuevo informe titulado “Connecting data: Intelligent and informed delivery to support every child to succeed”, publicado por Child of the North y sus colaboradores.
El informe subraya la falta de apoyo a muchos niños, quienes quedan desatendidos debido a que los servicios no comparten ni vinculan adecuadamente la información existente. Según el documento, una infraestructura adecuada para el intercambio de datos podría ser crucial para prevenir daños evitables, describiendo esta situación como “literalmente una cuestión de vida o muerte”. Además, se identifica una oportunidad significativa para fortalecer los servicios públicos y fomentar el crecimiento económico sin comprometer la soberanía de los datos.
Este análisis se basa en un taller realizado en Manchester, donde investigadores del norte de Inglaterra se reunieron con equipos políticos y científicos para discutir prácticas y oportunidades relacionadas con los datos conectados, centrándose especialmente en las Necesidades Educativas Especiales y Discapacidades (SEND).
A pesar de que los desafíos que enfrentan los niños abarcan áreas como salud, educación y cuidado social, los sistemas operan aún en silos. Esto dificulta la identificación temprana de vulnerabilidades y la coordinación del apoyo necesario. El informe presenta estadísticas preocupantes:
A pesar de que existe una gran cantidad de datos disponibles, el informe argumenta que lo que falta es un compromiso político sólido para utilizar adecuadamente esta infraestructura. Se propone adoptar un modelo nacional “Connected ICB (Integrated Care Board)” que utilice la infraestructura del NHS para vincular datos entre salud, educación y otros servicios. Este enfoque descentralizado permitiría a las comunidades mantener el control sobre sus datos mientras contribuyen a un ecosistema nacional conectado que facilite el aprendizaje compartido y mejore los servicios.
El informe concluye:
“El objetivo no es crear una base de datos centralizada única, sino establecer un ecosistema interconectado donde sistemas locales confiables generen información valiosa.”
Ejemplos prácticos como Connected Bradford demuestran cómo la vinculación de datos puede identificar patrones en las necesidades poblacionales, apoyar intervenciones tempranas y mejorar la coordinación entre servicios. Este tipo de infraestructura conectada se considera esencial para promover la investigación y la innovación pública mientras se mejoran los resultados para niños y familias.
La creación de una infraestructura conectada representa una oportunidad clave para posicionar al Reino Unido como líder en investigación basada en datos e innovación en servicios públicos. El informe también resalta los costos asociados con tratar síntomas tardíamente en lugar de abordar las causas desde el principio. Propone diez recomendaciones clave que incluyen:
Los autores enfatizan que es fundamental pasar del aislamiento innovador local hacia un modelo respaldado nacionalmente que aborde las necesidades interconectadas de niños y familias. La evidencia ya está presente; lo que se requiere ahora es liderazgo e inversión para escalar lo que funciona efectivamente.
Sin embargo, advierte:
"Los datos conectados deben considerarse parte fundamental de la infraestructura del servicio público."
Sins ello, advierten los expertos, el gobierno seguirá respondiendo a problemas con retraso y solo con visibilidad parcial.
Haroon Chowdry, Director Ejecutivo del Centre for Young Lives, señala: "Las vidas infantiles no encajan perfectamente en los silos construidos alrededor de los servicios... Conectar los datos puede transformar nuestra capacidad para identificar necesidades."
A medida que avanza este debate crucial sobre cómo mejorar los resultados infantiles mediante mejores prácticas en gestión de datos, queda claro que hay mucho trabajo por hacer si se quiere romper las barreras actuales entre sectores vitales como educación y salud.
El informe propone un modelo nacional de "Connected ICB" (Integrated Care Board) que utiliza la infraestructura del NHS para vincular datos entre salud, educación, cuidado social y otros servicios. Este enfoque busca mejorar la coordinación y el apoyo a los niños y sus familias al permitir un intercambio seguro y significativo de información.
Compartir datos es crucial porque muchos niños enfrentan necesidades complejas que abarcan salud, educación y bienestar social. La falta de coordinación entre estos servicios puede llevar a que los niños no reciban el apoyo necesario, lo que puede resultar en consecuencias graves. El informe enfatiza que una mejor conexión de datos podría prevenir daños evitables y mejorar los resultados para los niños.
El informe señala que el principal desafío no es la falta de datos, sino la falta de compromiso político para utilizar las infraestructuras existentes para compartir información. Esto ha llevado a un funcionamiento en silos, donde los servicios no pueden identificar vulnerabilidades ni coordinar apoyo adecuadamente.
Entre las recomendaciones se incluyen: establecer un mandato nacional para la vinculación legal de datos, implementar un programa "Connected ICB", realizar inversiones a largo plazo, crear gobernanza confiable, facilitar el intercambio de información en primera línea y fortalecer la rendición de cuentas por resultados compartidos.