Dimitry Berberoff, presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, defiende la independencia judicial como pilar del Estado de Derecho y advierte sobre los riesgos de deslegitimar a los jueces.
El presidente de la Sala Tercera del Tribunal Supremo, Dimitry Berberoff Ayuda, ha defendido la independencia judicial como un pilar fundamental del Estado de Derecho durante la clausura de los Cursos de Verano CEU-María Cristina. En su discurso, Berberoff advirtió sobre el peligro que representa para la democracia la pérdida de confianza en las instituciones judiciales y enfatizó la necesidad de preservar una cultura constitucional en un contexto de creciente polarización política.
Durante su intervención, Berberoff subrayó que la fortaleza democrática depende en gran medida de la credibilidad de sus instituciones, especialmente los tribunales. Afirmó que la independencia judicial es “una garantía para todos los ciudadanos y no un privilegio de los jueces”. Además, destacó que aunque es legítimo criticar las decisiones judiciales, convertir esta descalificación en una estrategia política o mediática resulta perjudicial, ya que debilita la confianza pública en el sistema democrático.
El magistrado también hizo hincapié en que la seguridad jurídica es esencial para la convivencia, el desarrollo económico y la protección efectiva de los derechos fundamentales. Recordó que la aplicación de la ley debe llevarse a cabo “siempre desde la independencia, la imparcialidad y el respeto al marco constitucional”.
Berberoff abogó por el diálogo institucional, resaltando la responsabilidad de los poderes públicos y subrayando la necesidad de mantener un equilibrio entre las diferentes instituciones del Estado como garantía del funcionamiento democrático. Hizo un llamado a reforzar la confianza en las instituciones democráticas y a preservar un debate público saludable, defendiendo así el Estado de Derecho como salvaguarda última de los derechos y libertades ciudadanas.
En este contexto, Rosa Visiedo, rectora de la Universidad CEU San Pablo, cerró esta segunda edición de los Cursos de Verano destacando su papel como un espacio para el encuentro y reflexión. Visiedo afirmó que “la universidad no puede limitarse a transmitir conocimientos”, sino que debe formar personas capaces de buscar la verdad y ejercer su libertad con responsabilidad.
A lo largo del evento, se abordaron temas relevantes en un entorno marcado por inmediatez y polarización. La rectora concluyó agradeciendo el éxito alcanzado por estos cursos, que han fomentado una formación abierta a las grandes cuestiones contemporáneas y fiel a los valores universitarios. También intervinieron otros académicos destacados como Benigno Pendás, director del curso; P. Enrique Somavilla, rector del Real Centro Universitario Escorial–María Cristina; y Alfonso Martínez-Echevarría, decano de Derecho.
Con esta clausura se da por finalizada la II Edición de los Cursos de Verano CEU–María Cristina, una iniciativa que ha reunido a expertos y profesionales para promover el diálogo y el intercambio intelectual sobre asuntos actuales. El notable interés mostrado por los participantes refuerza el compromiso tanto del CEU como del Real Centro Universitario Escorial–María Cristina con una educación académica sobresaliente al servicio de la sociedad.
Dimitry Berberoff defiende la independencia judicial como un pilar esencial del Estado de Derecho, destacando que su fortaleza es crucial para la credibilidad de las instituciones democráticas y para garantizar los derechos de los ciudadanos.
Berberoff alerta que convertir la crítica a las resoluciones judiciales en una estrategia política o mediática puede debilitar la confianza ciudadana en el sistema democrático, lo que pone en peligro la estabilidad y el funcionamiento adecuado de las instituciones.
La seguridad jurídica es considerada por Berberoff como un elemento imprescindible para la convivencia, el desarrollo económico y la protección efectiva de los derechos fundamentales, enfatizando que debe aplicarse con independencia e imparcialidad.