En España, el alquiler a medio plazo se ha consolidado como una opción flexible y práctica tanto para propietarios como para inquilinos. Este tipo de arrendamiento, que abarca generalmente periodos de entre 1 y 11 meses, resulta perfecto para quienes desean una estancia más prolongada que la ofrecida por los alquileres vacacionales, pero sin las complicaciones asociadas a los contratos de larga duración. Según GuestReady, la empresa de gestión de alquileres a corto y medio plazo, este modelo de alquiler está experimentando un notable crecimiento, especialmente entre nómadas digitales, estudiantes de máster y trabajadores temporales, quienes valoran la flexibilidad y la comodidad que ofrece.
La creciente demanda de nómadas digitales y profesionales en transición ha llevado a la creación de este formato, que ofrece un espacio donde residir durante meses sin los compromisos asociados a un alquiler de larga duración. Estas propiedades, que ya están equipadas, amuebladas y listas para habitar, permiten a los inquilinos iniciar su trabajo de inmediato, sin la necesidad de preocuparse por gestionar suministros u otros aspectos logísticos.
Beneficios del alquiler a medio plazo.
El alquiler a medio plazo ofrece diversas ventajas que lo hacen atractivo tanto para inquilinos como para propietarios. A continuación, se presentan algunos de los principales beneficios:
En resumen, el alquiler a medio plazo se presenta como una opción viable y conveniente para quienes buscan un equilibrio entre flexibilidad y estabilidad.
Solución perfecta para nómadas digitales y trabajadores temporales:
Flexibilidad tanto para inquilinos como para propietarios: Al optar por el alquiler mensual, los inquilinos pueden mudarse con rapidez, sin la necesidad de gestionar aspectos adicionales como el alta de suministros o el amueblamiento del lugar. Por otro lado, los propietarios encuentran en esta modalidad una oportunidad para incrementar sus ingresos en comparación con los alquileres tradicionales, además de poder adaptar el uso de la propiedad según las necesidades de los inquilinos que reciban.
Rentabilidad equilibrada: Desde la óptica de los propietarios, el alquiler a medio plazo se posiciona entre el alquiler vacacional y el de larga duración en términos de rentabilidad. Aunque el alquiler vacacional tiene el potencial de generar ingresos diarios más altos, implica una mayor rotación de inquilinos y demanda una gestión continua. En contraste, el alquiler de temporada, aunque no es tan lucrativo por noche como el vacacional, proporciona ingresos más estables y siempre resulta más beneficioso que el alquiler a largo plazo. Por ejemplo, puede producir aproximadamente 2.000€ al mes, en comparación con los 1.000€ que se obtienen del alquiler a largo plazo, lo que también implica menos desgaste administrativo.
Desventajas del alquiler a medio plazo
En resumen, aunque el alquiler a medio plazo ofrece flexibilidad, también presenta desafíos importantes que deben considerarse antes de tomar una decisión.
Costes operativos y de mantenimiento: Comparado con los alquileres a largo plazo, gestionar los alquileres a medio plazo conlleva mayores responsabilidades. Los propietarios tienen la obligación de ocuparse de la limpieza, el mantenimiento y la gestión de suministros, lo que puede resultar en gastos adicionales. Asimismo, la rotación frecuente de inquilinos provoca un mayor desgaste en la propiedad.
Riesgo de vacíos de ocupación: Alquilar por meses puede resultar en un mayor número de periodos vacíos en comparación con los contratos de alquiler a largo plazo. Cuando no se logra encontrar inquilinos, estos vacíos impactan negativamente la rentabilidad y representan un riesgo económico considerable para el propietario.
Coste elevado para inquilinos en comparación con el largo plazo: A pesar de que el alquiler por meses es más asequible que el alquiler vacacional, generalmente resulta ser más costoso que un alquiler de larga duración. Esto se debe a la inclusión de suministros y a la flexibilidad del contrato. Para aquellos inquilinos que tienen la intención de permanecer en la misma ciudad durante más de un año, un contrato de larga duración podría ofrecer mayores beneficios, ya que los costes son inferiores.
La perspectiva desde el punto de vista del inquilino es fundamental para comprender la dinámica del alquiler.
Esta modalidad de alquiler brinda a los inquilinos diversas ventajas. Por ejemplo, la posibilidad de mudarse a un piso que ya está completamente amueblado y con los suministros en funcionamiento resulta muy conveniente. Esto es especialmente atractivo para profesionales, estudiantes de máster o nómadas digitales que necesitan estancias temporales.
Para los propietarios, optar por esta alternativa resulta más rentable que el alquiler a largo plazo y presenta menos complicaciones en comparación con el alquiler vacacional. Además, al contar con la gestión de empresas como GuestReady, tienen la oportunidad de despreocuparse de los detalles y maximizar sus beneficios.
Esta opción es ideal para aquellos que solo utilizan su vivienda durante algunos meses al año y desean alquilarla el resto del tiempo, lo que les permite evitar que la propiedad permanezca vacía y, al mismo tiempo, generar ingresos.
No obstante, a pesar de estas ventajas, tanto propietarios como inquilinos deben tener en cuenta los posibles riesgos, tales como las vacantes o los costes operativos elevados.
El alquiler de este tipo ha llegado para establecerse, proporcionando una solución intermedia perfecta para la situación actual, en la que la movilidad laboral y el teletrabajo están en crecimiento. Lorenzo Ritella, Country Manager de GuestReady en España, menciona: “En GuestReady, nos encargamos de gestionar cada aspecto de la propiedad para maximizar los beneficios tanto de los propietarios como de los inquilinos.”