Expertos advierten que la falta de coordinación entre organizaciones en Manchester deja vulnerables a las víctimas de la esclavitud moderna, destacando la necesidad de colaboración efectiva para brindar apoyo y protección.
Investigadores de la Universidad de Manchester han hecho un llamado urgente para establecer asociaciones más sólidas y coordinadas en la lucha contra la esclavitud moderna y el tráfico de personas. Según su análisis, las brechas existentes entre organizaciones pueden dejar a las víctimas y sobrevivientes sin la protección y el apoyo necesarios.
Este reclamo surge a raíz de una nueva revisión encargada por la Autoridad Combinada de Greater Manchester (GMCA), que investiga cómo las entidades en la región trabajan juntas para identificar, proteger y apoyar a quienes se ven afectados por estos delitos. La revisión se centra en las colaboraciones entre autoridades locales, servicios estatales, fuerzas del orden, proveedores de vivienda y organizaciones del sector voluntario y comunitario.
Los autores del estudio sostienen que abordar la esclavitud moderna requiere una colaboración robusta y a largo plazo, en lugar de arreglos temporales. A pesar de que diversas organizaciones en Greater Manchester han desarrollado enfoques innovadores, el informe revela que estos no siempre están integrados de manera consistente en todo el sistema. Entre las recomendaciones más destacadas se encuentran:
- Establecer una gobernanza estratégica más clara para fortalecer las asociaciones contra la esclavitud moderna y el tráfico humano a nivel metropolitano.
- Definir roles y responsabilidades más consistentes entre las organizaciones, evitando que las víctimas caigan entre los resquicios de los servicios.
- Mejorar los canales de intercambio de información y rutas de derivación, asegurando que las preocupaciones sean atendidas con rapidez y seguridad.
- Proporcionar financiación sostenible y recursos para respaldar el trabajo conjunto, evitando depender de acuerdos a corto plazo.
- Fortalecer los vínculos entre salvaguardias, vivienda, asesoramiento migratorio y respuestas del sistema judicial, reflejando así las necesidades reales de las víctimas.
El análisis sugiere que donde existen asociaciones bien consolidadas, es más probable que se logren mejores resultados para las víctimas. Esta colaboración permite una identificación temprana de la explotación, respuestas adecuadas a la salvaguardia y apoyo coordinado para ayudar a los individuos a recuperarse y reconstruir sus vidas. Además, unas alianzas sólidas contribuyen a interrumpir actividades criminales mediante un mejor intercambio de información y trabajo conjunto.
No obstante, los autores también destacan varios desafíos que pueden debilitar estas colaboraciones. Las variaciones en prácticas locales, presiones sobre la capacidad operativa y la incertidumbre financiera son algunos factores mencionados. Los profesionales en primera línea informan que sin estructuras claras y responsabilidad compartida, la colaboración suele depender de relaciones personales, lo cual puede resultar frágil e insostenible.
Asimismo, los investigadores observan que las víctimas y sobrevivientes de la esclavitud moderna suelen enfrentar vulnerabilidades superpuestas como inseguridad habitacional, problemas de salud mental e inestabilidad migratoria. Sin un enfoque integrado entre sectores, estas complejidades pueden retrasar el apoyo necesario e incrementar el riesgo de re-explotación.
Los autores enfatizan que los hallazgos tienen relevancia nacional debido al enfoque relativamente cohesionado adoptado en Greater Manchester. Con un creciente reconocimiento sobre la esclavitud moderna, se espera que los organismos públicos en todo el Reino Unido demuestren respuestas efectivas basadas en asociaciones sólidas. La revisión posiciona a Greater Manchester como un posible líder en este ámbito; sin embargo, advierte que esto requiere inversiones significativas en gobernanza, coordinación y aprendizaje compartido.
“Esta revisión demuestra que trabajar en asociación no es opcional cuando se trata de combatir la esclavitud moderna y el tráfico humano; es esencial. Las necesidades de las víctimas y sobrevivientes cruzan fronteras organizacionales, por lo tanto, nuestras respuestas deben hacerlo también.”
Dr. Jon Davies