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Universidad de Pisa crea método para detectar bioplásticos no biodegradables

Bioplásticos Italia

Álvaro Gómez Tornero | Lunes 26 de enero de 2026

Investigadores de la Universidad de Pisa desarrollan un método innovador para detectar componentes no biodegradables en bioplásticos, mejorando el control de calidad y la sostenibilidad ambiental.



Un equipo del Dipartimento di Chimica e Chimica Industriale de la Universidad de Pisa, liderado por la profesora Erika Ribechini, ha desarrollado un método innovador para identificar y cuantificar el material no biodegradable que se añade de manera fraudulenta en la producción de envases biodegradables y compostables. Esta investigación, realizada en colaboración con el consorcio Biorepack, se publicó en el Journal of Analytical and Applied Pyrolysis.

El estudio aborda un problema ambiental significativo, aunque poco conocido. La normativa europea establece un límite máximo del 1% de polietileno, un polímero que no es biodegradable, para garantizar la compostabilidad y biodegradabilidad de las bioplásticos. Sin embargo, hasta ahora no existía un método eficaz para verificar el cumplimiento de este límite. Los nuevos instrumentos desarrollados en Pisa llenan esta importante laguna.

Métodos analíticos para un control efectivo

“No basta con etiquetar un producto como biodegradable y compostable; es fundamental verificar su conformidad real para evitar que los residuos plásticos permanezcan en el medio ambiente durante años”, enfatiza Marco Mattonai. Los análisis realizados hasta la fecha han mostrado que aproximadamente la mitad de las bolsas sometidas a control exceden los límites permitidos, alcanzando concentraciones de polietileno de hasta el 5%. La mayoría de estos productos provienen de fuera de la Unión Europea.

Un control más riguroso sobre los materiales compostables puede reducir la liberación de microplásticos en el suelo y las aguas, mejorar la calidad del compost utilizado en agricultura y desalentar el uso indebido de las etiquetas “biodegradable” y “compostable”. Esto protege a las empresas que operan legalmente conforme a las normativas italianas y comunitarias.

Protocolos avanzados para una industria sostenible

"Con los métodos analíticos que hemos desarrollado, es posible realizar controles confiables incluso sobre muestras complejas, con rapidez y a bajo costo", añade Erika Ribechini. Este enfoque proporciona una herramienta concreta para proteger el medio ambiente y garantizar transparencia hacia los consumidores.

A nivel operativo, el protocolo utiliza técnicas de pirolisis analítica acoplada a espectrometría de masas, lo que permite detectar concentraciones de polietileno incluso inferiores al 1%, cumpliendo así con los límites legales establecidos. Esto convierte al nuevo método en una herramienta eficaz tanto para el control de calidad industrial como para la vigilancia ambiental.

El ingeniero Carmine Pagnozzi, director general de Biorepack, concluye: “Nuestro consorcio tiene como objetivo garantizar el estricto cumplimiento de las rigurosas normativas que regulan el sector de las bioplásticas compostables. Asegurar que su transformación en compost beneficie al suelo y a la cadena agrícola es esencial. Por ello, apoyamos el desarrollo de herramientas científicas precisas que fortalezcan una cadena sostenible donde Italia es líder continental”.

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