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Mejoras en el pavimento reducen emisiones de CO2 y consumo de combustible

Valencia emisiones

José Enrique González | Martes 17 de febrero de 2026

La rehabilitación del pavimento en carreteras puede reducir el consumo energético y las emisiones de CO2, según un estudio de la UPV, SEITT y Xouba Ingeniería, mejorando la eficiencia del transporte.



La mejora del pavimento en carreteras se presenta como una estrategia crucial para disminuir el consumo energético y las emisiones generadas por el transporte. Esta conclusión surge de un estudio colaborativo entre la Universitat Politècnica de València (UPV), la Sociedad Estatal de Infraestructuras del Transporte Terrestre (SEITT) y la empresa Xouba Ingeniería.

El análisis, realizado en tramos rehabilitados de la autovía M-50 en Madrid, revela que una mejora promedio del 27% en la rugosidad del pavimento puede traducirse en reducciones significativas: un 10% menos en el consumo de combustible y en las emisiones de CO2. Este impacto se observa incluso con un aumento moderado en la velocidad de circulación.

Impacto significativo en el medio ambiente

David Llopis-Castelló, profesor titular del Departamento de Ingeniería de los Transportes y del Terreno de la UPV y principal autor del estudio, señala que si se extrapolan estos resultados a los volúmenes reales de tráfico, los tramos rehabilitados de la M-50 podrían generar ahorros anuales superiores a 5,5 millones de litros de combustible. Esto equivale a aproximadamente 15.000 toneladas de CO2, lo que representa el impacto ambiental generado por unos 5.500 vehículos durante un año, considerando solo un sentido de circulación.

“Esto se traduce en un ahorro diario cercano a los 540 litros de combustible y 1,42 toneladas de CO2 por kilómetro rehabilitado”, añade Llopis-Castelló, destacando que estas cifras superan los beneficios promedio reportados en estudios europeos previos.

Nueva metodología basada en datos masivos

El estudio implementa una metodología innovadora, escalable y económica frente a técnicas tradicionales, aprovechando datos masivos provenientes de vehículos conectados. La primera fase consistió en caracterizar la flota vehicular que transita por la autovía, analizando aspectos como categoría, tipo de combustible y clasificación ambiental mediante información proporcionada por la Dirección General de Tráfico (DGT).

En una segunda etapa, se utilizaron datos obtenidos de vehículos conectados y automatizados (CAV), considerados por José Carlos Valdecantos, CEO de Xouba Ingeniería, como “una fuente emergente y cada vez más valiosa”. Estos automóviles están equipados con sensores que recogen información sobre diferentes parámetros relacionados con la conducción cotidiana.

Análisis detallado para mejores decisiones

La recolección de datos se llevó a cabo en siete tramos de la M-50 durante noviembre de 2023 (pre-rehabilitación) y noviembre de 2024 (post-rehabilitación), asegurando condiciones climáticas similares. Además, se realizaron mediciones bajo condiciones óptimas para aislar el efecto del estado del pavimento sobre el consumo y las emisiones vehiculares.

Se analizaron tres variables clave: velocidad vehicular, consumo de combustible y regularidad del pavimento. Los datos sobre esta última variable fueron proporcionados por NIRA Dynamics, empresa especializada en fusionar señales procedentes de sensores instalados en vehículos conectados.

Evidencias para una gestión eficiente

Dicha información fue combinada con datos sobre consumo y velocidad obtenidos a través de plataformas como INRIX y Webfleet. Esto permitió asociar cada medida a tramos específicos de carretera con alta resolución espacial y temporal.

El estudio realizado por la UPV aporta evidencia empírica sobre cómo el mantenimiento adecuado del pavimento puede generar importantes co-beneficios ambientales. Además, demuestra la utilidad crítica que tienen los datos procedentes de vehículos conectados para medir el impacto real que tienen las intervenciones en infraestructuras viales.

Camino Arce, directora técnica y responsable del desarrollo empresarial en SEITT, explica que “las agencias encargadas evalúan las carreteras principalmente desde la perspectiva de seguridad y confort para los usuarios; sin embargo, nuestro trabajo pone en evidencia su impacto directo sobre el medio ambiente”. Las futuras líneas investigativas contemplan ampliar este análisis a otros tipos de vías y condiciones específicas del tráfico.

A medida que se avanza hacia una gestión más sostenible e informada, será esencial integrar modelos que evalúen beneficios a largo plazo e incorporar indicadores ambientales sistemáticamente al proceso decisional relacionado con el mantenimiento vial.

La noticia en cifras

Cifra Descripción
27% Mejora media en la rugosidad del pavimento.
10% Reducción media en el consumo de combustible y emisiones de CO2.
5.5 millones Ahorros anuales en litros de combustible generados por los tramos rehabilitados de la M-50.
15,000 toneladas Ahorros anuales en emisiones de CO2.
540 litros Ahorro diario de combustible por kilómetro de carretera rehabilitada.
1.42 toneladas Ahorro diario de CO2 por kilómetro de carretera rehabilitada.

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