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Impact de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes

Salud mental

José Enrique González | Miércoles 18 de febrero de 2026

El uso de redes sociales entre adolescentes plantea preocupaciones sobre su salud mental, con un aumento de trastornos como ansiedad y depresión, según expertos en psiquiatría.



Los redes sociales, que eran prácticamente inexistentes hace dos décadas, se han convertido en una parte integral de la vida cotidiana de millones de personas, especialmente entre los jóvenes. Esta omnipresencia plantea serias interrogantes sobre el impacto que tienen en la salud mental de los adolescentes. Especialistas en psiquiatría de la Universidad Paris-Saclay han comenzado a observar cómo estas plataformas digitales influyen en su práctica clínica, reflejando una preocupación creciente por las consecuencias psicológicas que pueden derivarse de su uso.

Un informe reciente califica a TikTok como “uno de los peores redes sociales para nuestra juventud”. Este documento, presentado por una comisión parlamentaria en septiembre de 2025, se centró en evaluar los efectos psicológicos de esta plataforma entre los menores. Con más de veintisiete millones de usuarios mensuales en 2025, TikTok ha visto un aumento significativo en su popularidad durante los últimos cinco años. Sin embargo, este fenómeno no es aislado; refleja una tendencia más amplia hacia el uso intensivo de las redes sociales en la vida diaria.

Impacto del uso intensivo de redes sociales en la salud mental

La pandemia de Covid-19 y las restricciones asociadas han acelerado un cambio profundo en las prácticas digitales, facilitando la adopción masiva de estas plataformas. Hoy en día, los jóvenes no solo utilizan las redes para socializar, sino también para informarse, buscar consejos y entretenerse. Según la asociación e-Enfance, el 86% de los jóvenes franceses entre 8 y 18 años están activos en las redes sociales. Más alarmante aún es que estos medios representan el 64% del tiempo diario que dedican a Internet, comparado con el 39% del resto de la población.

Esta transformación ha sido notoria para los profesionales de la salud mental que trabajan con niños y adolescentes. El pediatra especializado en trastornos del neurodesarrollo, Olivier Bonnot, comparte su experiencia: “Como muchos psiquiatras, me enfrento al uso de pantallas y redes sociales que transforma nuestra práctica clínica". La naturaleza cambiante de las preguntas que se hacen durante las consultas refleja esta realidad: “Antes preguntábamos si salían con amigos; ahora también debemos indagar si forman parte del grupo de WhatsApp del colegio”, añade Bonnot.

Cambio social y vulnerabilidad emocional

El aumento del uso de redes sociales plantea importantes cuestiones sobre sus efectos en la salud mental juvenil. La adolescencia es una etapa crítica marcada por cambios fisiológicos y emocionales significativos. “Cualquier cambio social afecta a cómo interactúan los individuos entre sí", explica Bonnot. Esta fase es particularmente vulnerable a problemas como la ansiedad o la depresión.

A lo largo de la última década, estudios globales han documentado un deterioro notable en la salud mental juvenil. “Los trastornos ansiosos y depresivos han aumentado casi el doble desde antes de la pandemia”, afirma Bonnot. Sin embargo, establece un matiz importante: “No podemos concluir automáticamente que hay una relación directa entre el uso intensivo de redes sociales y estos problemas mentales". En este contexto complejo, un comité establecido por el presidente francés Emmanuel Macron presentó un informe denunciando los efectos nocivos del exceso digital sobre niños y adolescentes.

Aislamiento social y habilidades interpersonales

A medida que se exploran los efectos potenciales de las redes sociales, surge otra preocupación: el incremento del sentimiento de aislamiento entre jóvenes usuarios. Aunque no se puede establecer una correlación directa entre ambos fenómenos, Bonnot señala que "la adolescencia es un periodo crítico para desarrollar habilidades sociales". La falta de interacción cara a cara puede limitar estas capacidades fundamentales.

"Hoy tenemos jóvenes que prefieren comunicarse a través de mensajes en lugar de verse personalmente", advierte Bonnot. Este cambio puede resultar perjudicial a largo plazo al afectar su comodidad con las relaciones interpersonales reales. Además, el fenómeno del ciberacoso, donde uno de cada cinco niños se ve involucrado como víctima o agresor, representa otro grave problema asociado al uso excesivo e inadecuado de estas plataformas.

Efectos nocivos y promoción del ideal estético

La exposición a contenidos inapropiados es otro aspecto negativo asociado con el uso descontrolado de redes sociales. TikTok ha sido objeto de críticas por facilitar acceso a materiales dañinos relacionados con conductas autolesivas y trastornos alimentarios (TCA). En noviembre pasado, varias familias francesas demandaron a esta red social alegando que había contribuido a deteriorar la salud mental de sus hijos al exponerlos a tales contenidos peligrosos.

A pesar del aumento generalizado en solicitudes para tratar TCA desde la pandemia, aún no existe evidencia concluyente sobre si hay un vínculo directo entre estos trastornos y el consumo excesivo de redes sociales. Sin embargo, especialistas como Nathalie Godart, psiquiatra infantil especializada en TCA, advierten sobre cómo estos espacios virtuales pueden exacerbar factores ya existentes como baja autoestima o insatisfacción corporal.

Navegando hacia un futuro responsable con las redes sociales

A medida que crece el interés científico por entender mejor cómo afectan las redes sociales a la salud mental adolescente, se reconoce la necesidad urgente por establecer regulaciones más estrictas sobre su uso entre los más jóvenes. Los expertos abogan por medidas adecuadas para proteger a quienes son más vulnerables y responsabilizar a todas las plataformas digitales.

L’addiction aux écrans ne veut rien dire, aclara Laurent Karila, quien enfatiza que lo problemático reside más bien en lo que consumimos tras esos dispositivos. Para él, es esencial educar tanto a padres como a jóvenes sobre cómo navegar por estos entornos digitales sin caer en comportamientos perjudiciales.

A medida que se discute si debería existir un "permiso" para acceder a plataformas como TikTok o Instagram similar al carné necesario para conducir un vehículo, queda claro que formar generaciones informadas sobre el uso responsable y consciente será fundamental para mitigar riesgos futuros asociados al mundo digital.

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