El proyecto MOONSHINE de la Universidad de Pisa integra tecnología y mindfulness para apoyar a parejas con problemas de infertilidad, buscando reducir el estrés y mejorar el bienestar emocional durante tratamientos médicos.
En los últimos años, un número creciente de parejas ha optado por la procreación médicamente asistida tras varios intentos naturales fallidos. Este proceso es a menudo complicado, tanto desde el punto de vista físico como emocional. En este contexto surge el proyecto MOONSHINE, liderado por la Universidad de Pisa, que incorpora la mindfulness en los tratamientos de procreación asistida.
El objetivo principal es reducir el estrés y mejorar el bienestar psicofisiológico de las parejas, al tiempo que se desarrolla y prueba un modelo matemático predictivo de embarazo. Este modelo no solo considera aspectos fisiológicos, sino también emocionales y relacionales.
La profesora Mimma Nardelli, experta en bioingeniería y coordinadora del proyecto, explica que “diversos estudios demuestran que la práctica de la mindfulness puede disminuir la ansiedad y depresión en mujeres con problemas de fertilidad, lo que podría tener efectos positivos en las probabilidades de concepción”. El proyecto MOONSHINE está diseñado para acompañar a las parejas que se embarcan en un tratamiento de procreación médicamente asistida mediante un programa integrado con prácticas de mindfulness guiadas por psicólogos especializados.
A lo largo del proceso, se monitoriza la sincronización fisiológica entre los miembros de la pareja y sus niveles de estrés a través de dispositivos portátiles mínimamente invasivos que registran señales del sistema nervioso autónomo.
El equipo de bioingenieros ha creado algoritmos innovadores para medir la sincronización dinámica fisiológica entre las parejas. Estos algoritmos permiten relacionar la actividad del sistema nervioso autónomo con el estado psicológico y los niveles de estrés. La fase experimental comenzó en octubre de 2024 en Pisa, involucrando hasta ahora tres grupos diferentes, cada uno compuesto por aproximadamente cuatro parejas. Actualmente, un cuarto grupo está en curso.
“Los resultados hasta ahora muestran un aumento significativo en la sincronización fisiológica durante el programa de mindfulness”, continúa Nardelli. “Además, hay una correlación notable entre las dinámicas fisiológicas y parámetros relacionados con el estrés y la conciencia corporal.” Se ha desarrollado un modelo matemático predictivo que utiliza datos recopilados para correlacionar la evolución de la actividad vagal durante el tratamiento con indicadores psicológicos que reflejan cómo las personas manejan situaciones dolorosas.
Dicho modelo tiene el potencial de personalizar y optimizar futuros tratamientos de procreación médicamente asistida, considerando no solo parámetros clínicos sino también dimensiones emocionales y relacionales dentro de la pareja. El proyecto MOONSHINE (ProMOting and mOdelliNg phySiological syncHronization In iNfertile couplEs) es coordinado por Mimma Nardelli e involucra a investigadores del Departamento de Ingeniería de Información (DII) y del Departamento de Patología Quirúrgica, Médica, Molecular y del Área Crítica de la Universidad de Pisa.
También participan psicólogos del programa de Procreación Médicamente Asistida del Hospital Universitario Pisana y Roberta Venturella, vice-coordinadora del proyecto y directora del centro correspondiente en Catanzaro. MOONSHINE cuenta con financiación del Ministerio de Universidades e Investigación dentro del programa PRIN 2022.