José Gadea, premiado por su excelencia académica y como investigador FPU, destaca la importancia del trabajo duro y la investigación en su desarrollo personal y profesional en telecomunicaciones.
José Gadea Rodríguez, un joven oriundo de Lorquí, ha sido reconocido con el premio extraordinario de grado y máster, además de ser investigador en formación del programa FPU. Su conexión con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) se forjó durante una visita escolar al IES Romano García, donde experimentó un auténtico “flechazo”. “Me enamoré de la universidad”, confiesa Gadea, quien encontró en los estudios de Telecomunicación la combinación perfecta entre sus pasiones: Matemáticas, Física y tecnología.
La investigación no era parte de sus planes iniciales hasta que se adentró en su Trabajo Fin de Grado (TFG), donde exploró los filtros coaxiales. “Descubrí las habilidades transferibles para cualquier ámbito de la vida que se desarrollan investigando”, explica el joven, quien ha marcado hitos significativos en su carrera científica. Uno de ellos fue la obtención de un Contrato Investigo del Ministerio de Trabajo, cofinanciado por la Unión Europea y el proyecto DarkQuantum (ERC-Synergy) del programa Horizon Europe, enfocado en la detección de axiones a través de cavidades superconductoras.
Gadea también ha logrado asegurar financiación del Ministerio de Ciencia para su tesis doctoral mediante un contrato FPU, uno de los apoyos más competitivos en el ámbito académico. En su labor dentro del laboratorio del Grupo en Electromagnetismo y Materia, está trabajando en un innovador sistema que utiliza tecnología microondas para reciclar agua proveniente del residuo de cultivo hidropónico. Este proyecto forma parte de 'NewAgroMarMenor', una iniciativa destinada a mejorar la calidad ambiental y la biodiversidad en torno al Mar Menor, financiada por la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.
Los ensayos se llevarán a cabo en el CIFEA de Torre-Pacheco y contarán con una instalación fotovoltaica que garantizará una huella de carbono nula. Además, se implementarán técnicas de ‘machine learning’ para maximizar la eficiencia del sistema.
A pesar de sus logros actuales, Gadea recuerda que durante su etapa universitaria no imaginaba dedicarse a la investigación. “Simplemente iba curso a curso, dando lo mejor de mí”, rememora. Para él, los premios y contratos obtenidos son el resultado directo del esfuerzo constante y saber aprovechar las oportunidades: “Nada es casualidad”.
El apoyo incondicional recibido por parte de sus directores académicos—los catedráticos Alejandro Díaz y Juan Monzó—ha sido fundamental en su desarrollo profesional. “Me han hecho mejorar como persona y adquirir una mayor madurez”, destaca Gadea sobre esta colaboración continua.
Díaz y Monzó coinciden en señalar que ya desde su grado mostraba un potencial notable: “Era muy brillante”, afirman, subrayando su gran capacidad laboral, organización y compromiso con los plazos establecidos.