La Universidad de León celebró la IV Olimpiada de Ingenierías, donde 32 equipos diseñaron vehículos innovadores. Los ganadores fueron del colegio Jesuitas y del IES Juan del Enzina, destacando el trabajo en equipo.
La Escuela de Ingenierías Industrial, Informática y Aeroespacial de la Universidad de León se convirtió en un auténtico escenario de innovación y destreza técnica con la celebración de la IV Olimpiada de Ingenierías. Este evento reunió a un total de 32 equipos, donde más de un centenar de jóvenes estudiantes demostraron su creatividad al diseñar vehículos capaces de superar diversos obstáculos.
A lo largo del día, los participantes, provenientes de distintos centros educativos de la provincia, trabajaron arduamente para construir sus prototipos. Guiados por sus tutores, estos estudiantes habían pasado semanas ideando y perfeccionando sus proyectos, culminando en una jornada llena de retos reales que pusieron a prueba sus habilidades ingenieriles.
El nivel de competencia fue notable en esta edición. En la categoría de ESO, el equipo ‘Los Calamares’ del colegio Jesuitas León, compuesto por Marcelo Grande Romo, Carlos López Antolín y Alejandro Ovalle Martínez, se alzó con el primer premio bajo la dirección de Sergio Bao. Los premios segundo y tercero fueron otorgados a los equipos SEN 040 del colegio Santa Teresa León y Fase, Neutro y Tierra del IES Ordoño II.
En cuanto a Bachillerato, el primer puesto fue para el equipo ‘Ivalulu’ del IES Juan del Enzina, integrado por Luiza da Silva Ribeiro, Luar Caramés Gómez e Ivanna Quinza Villalobos, con Andrés Miguel Pérez García como tutor. Los reconocimientos secundarios fueron para Eras Technology del IES Eras de Renueva y Con un par de Newtons del IES Ornia.
Más allá de los resultados individuales, la Olimpiada destacó el valor del trabajo colaborativo. La rectora de la ULE, Nuria González, enfatizó que “la ingeniería nunca se entiende desde lo individual”, subrayando la importancia del intercambio de ideas y la perseverancia en la búsqueda de soluciones efectivas.
Durante la ceremonia de premiación, González también alentó a los jóvenes talentos a seguir desarrollándose en el campo ingenieril, recordándoles que la Universidad de León está dispuesta a apoyarlos en su crecimiento académico y profesional.
El director de la Escuela, Joaquín Barreiro, reforzó este mensaje al señalar las oportunidades que presenta el sector ante la creciente demanda de profesionales cualificados. Resaltó que el futuro depende de jóvenes curiosos y creativos dispuestos a contribuir al progreso tecnológico.
Con su cuarta edición consolidándose como un referente para acercar la ingeniería a los jóvenes, esta Olimpiada no solo representa una opción académica sino también una herramienta vital para construir y transformar el mundo.
A medida que estos estudiantes avanzan en sus trayectorias educativas y profesionales, queda claro que eventos como este son fundamentales para inspirar nuevas generaciones hacia carreras en ingeniería.