Un estudio internacional de la Universidad de Manchester revela cómo ciudades como Salford y Shanghái están recuperando el control sobre la vivienda asequible, respondiendo a crisis habitacionales globales.
Un estudio internacional de gran envergadura, liderado por la Universidad de Manchester, ha puesto de manifiesto cómo los responsables políticos de diversas ciudades del mundo están intensificando sus esfuerzos en la construcción de vivienda asequible. Este análisis, que incluye datos de lugares como Salford, Shanghái, Nairobi y París, revela que los gobiernos están interviniendo donde el mercado privado ha fracasado, reconfigurando así los sistemas habitacionales y las instituciones estatales.
Bajo la dirección del Dr. Tom Gillespie, este estudio proporciona una comparación global sobre cómo los estados responden a una crisis habitacional creciente que afecta a miles de millones. A través de investigaciones en seis ciudades, se observa un cambio significativo hacia una mayor intervención estatal en el sector vivienda, un giro respecto a décadas anteriores donde prevalecía una participación más ligera del estado.
El estudio indica que los gobiernos están implementando una variedad de enfoques innovadores para influir en el suministro de vivienda. Esto incluye:
A lo largo de las seis ciudades analizadas, se han identificado temas comunes sobre qué motiva a los gobiernos a intervenir, cómo se utilizan nuevas herramientas financieras e institucionales y cómo se redistribuyen los riesgos en los mercados habitacionales.
En el caso de Salford, se destaca como un ejemplo distintivo dentro del sistema planificador orientado al mercado de Inglaterra. La autoridad local ha desarrollado un enfoque inusualmente intervencionista. Desde 2016, el Consejo ha comenzado a redirigir contribuciones de desarrolladores hacia una empresa municipal destinada a construir nueva vivienda social. Estas viviendas se alquilan a precios inferiores al mercado y están exentas del 'derecho a comprar', protegiéndolas así de presiones especulativas.
Por otro lado, Shanghái presenta un modelo igualmente intervencionista pero diferente. Tras décadas de crecimiento habitacional impulsado por el mercado, la ciudad ha adoptado un rol más activo utilizando el control estatal sobre terrenos y desarrolladores para ofrecer viviendas asequibles a diversos grupos sociales. Las políticas incluyen renovación de barrios marginales y esquemas de propiedad compartida, dirigidos a mitigar el aumento de precios inmobiliarios mientras se fomenta la estabilidad social.
Este estudio resalta un cambio global hacia una menor dependencia exclusiva del mercado privado. A medida que las crisis de asequibilidad habitacional se agravan, los gobiernos están asumiendo un papel más proactivo para abordar las brechas en suministro y acceso. Esto marca el fin de una era caracterizada por una mínima intervención estatal y da paso a enfoques más activos y experimentales en políticas habitacionales.
"Nuestra investigación muestra que los estados están volviendo a ser actores centrales en los esfuerzos por abordar la crisis global de vivienda asequible", afirma el Dr. Gillespie. "No obstante, esto no implica simplemente un retorno a antiguos modelos de vivienda pública; estamos observando la aparición de una amplia gama de nuevos enfoques mientras los gobiernos intentan equilibrar necesidades sociales con las realidades del desarrollo urbano financiero."
Los investigadores sugieren que comprender cómo diferentes ciudades responden puede ayudar a informar futuras políticas habitacionales. Al identificar patrones compartidos e innovadores enfoques, el estudio ofrece un marco útil para aquellos responsables políticos que buscan abordar crisis similares en sus contextos locales.
La publicación completa está disponible en la revista Urban Studies. Para acceder al documento completo, puede consultar el siguiente enlace: https://doi.org/10.1177/00420980261436336.
El estudio revela que los gobiernos de todo el mundo están aumentando su papel en la entrega de vivienda asequible, adoptando nuevas herramientas para influir en el suministro de vivienda, las finanzas y el desarrollo del suelo. También se destacan las asociaciones público-privadas y nuevos modelos financieros para apoyar programas de vivienda a gran escala.
Los estados están adoptando una variedad de enfoques para influir en el suministro de vivienda, incluyendo asociaciones público-privadas y mecanismos financieros respaldados por el estado para hacer viables los programas de vivienda a gran escala.
Salford es un ejemplo distintivo donde la autoridad local ha desarrollado un enfoque intervencionista para abordar la falta de vivienda asequible. Por otro lado, Shanghai ha cambiado hacia un modelo más activo utilizando el control estatal sobre la tierra y los desarrolladores para entregar viviendas asequibles a diferentes grupos sociales.