La historia de Internet en Italia comenzó en 1986 con el primer enlace global desde Pisa, destacando su evolución y el futuro del internet cuántico.
La historia de Internet en Italia se remonta a un momento clave: el 30 de abril de 1986, cuando el Centro Nacional Universitario de Cálculo Electrónico (CNUCE) de Pisa estableció el primer vínculo con la red global. Este hito, que ahora está conmemorado por una placa en la ciudad, marca el inicio de cuatro décadas de evolución digital en el país.
No obstante, esta narrativa no comienza ni termina en un solo día. El pasado 13 de mayo, la Universidad de Pisa organizó un evento titulado “Internet-40. Dalla prima connessione ai cittadini digitali. Innovazione, società e nuove sfide tra intelligenza artificiale e sicurezza”, donde se revisaron los avances y desafíos actuales relacionados con esta tecnología.
Pisa no fue elegida al azar para este desarrollo. Su origen se remonta a 1954, cuando Enrico Fermi escribió una carta al rector de la Universidad de Pisa, Luigi Avanzi, sugiriendo que un financiamiento de 150 millones de liras se destinara a construir una máquina calculadora electrónica.
Esta propuesta dio lugar a la Calcolatrice Elettronica Pisana (CEP), inaugurada en 1961 por el Presidente Giovanni Gronchi. Este dispositivo se considera uno de los primeros grandes ordenadores europeos y actualmente se encuentra en el Museo de Instrumentos para el Cálculo del Ateneo pisano. Sin embargo, lo más significativo fue la comunidad científica que surgió alrededor de la CEP, lo que llevó a la creación del CNUCE en 1965, también inaugurado por un presidente italiano.
A pesar de su importancia, cuando Internet llegó a Italia en 1986, su impacto no era completamente comprendido. Luciano Lenzini, docente del Departamento de Ingeniería de la Información y figura clave en esta etapa, recuerda cómo se envió un ping hacia un ordenador en Pennsylvania y recibió respuesta casi instantáneamente: “La conexión estaba establecida. Italia estaba en línea”. Este momento fue posible gracias a contactos previos entre Lenzini y Robert Kahn, uno de los pioneros del Internet.
La verdadera revolución llegó a principios de los años noventa con el advenimiento del web. La primera página italiana fue creada en Pisa gracias a Maurizio Davini, quien conoció a Tim Berners-Lee durante su estancia en CERN. Esta colaboración permitió que www.unipi.it se convirtiera en la primera página web del país.
Pisa también alberga el Mac desde donde se envió aquel primer ping; actualmente está expuesto en el Museo mencionado anteriormente. Giuseppe Lettieri, director del museo, señala que antes del Internet moderno, los ordenadores personales eran principalmente utilizados para videojuegos. Hoy en día, tras haber transformado la comunicación y la economía globales, Internet vuelve su mirada hacia la física con el desarrollo del Internet cuántico.
Lenzini explica que este nuevo paradigma cambiará radicalmente las bases del Internet clásico mediante conceptos como el entrelazamiento y el teletransporte cuántico. Aunque no sustituirá al sistema actual, permitirá aplicaciones innovadoras como la compartición segura de información criptográfica. Marilù Chiofalo, docente universitaria y firmante del manifiesto Women for Quantum, destaca que ya existe una infraestructura europea desarrollada por la Quantum Internet Alliance que necesita más avances tecnológicos.