MIT.nano ha implementado el sistema NEMO para gestionar eficientemente más de 200 herramientas y 1,500 investigadores, optimizando reservas y comunicaciones en un entorno de investigación colaborativa.
Más de 1,500 investigadores en el prestigioso MIT.nano utilizan anualmente más de 200 herramientas e instrumentos para llevar a cabo experimentos que abarcan diversas disciplinas dentro del Instituto Tecnológico de Massachusetts. Esta actividad resulta en un impresionante total de 160,000 horas de trabajo, distribuidas en aproximadamente 88,000 usos de herramientas. Para gestionar este entorno dinámico, se ha implementado un marco operativo que coordina discretamente el acceso y mantiene la equidad, garantizando que la investigación avance sin contratiempos.
La gestión eficaz de un espacio compartido como MIT.nano requiere más que un simple calendario de reservas. Un sistema automatizado de reservas actúa como el tejido conectivo de las instalaciones, equilibrando la demanda entre las diversas necesidades de los usuarios y apoyando las realidades prácticas del laboratorio compartido. Los investigadores llegan con diferentes flujos de trabajo y requisitos administrativos, por lo que es crucial ofrecer una experiencia fluida. La integración con la infraestructura digital más amplia del MIT permite que el acceso sea eficiente y cumpla con las normativas, reduciendo así las barreras para que los investigadores se concentren en su trabajo.
Durante los últimos tres años, MIT.nano ha experimentado un crecimiento acelerado tanto en el uso del equipo como en las instalaciones. En respuesta a esta expansión, se llevó a cabo una transición hacia una nueva plataforma diseñada para escalar con la demanda mientras se mantiene la continuidad operativa. Este esfuerzo refleja un compromiso constante con la evolución de la infraestructura que respalda el ritmo y la complejidad de la investigación contemporánea.
La importancia de contar con sistemas robustos para la gestión de laboratorios ha sido reconocida durante mucho tiempo en MIT. Investigadores del Microsystems Technology Laboratories (MTL) y del Materials Research Laboratory han dependido históricamente del sistema CORAL para reservar y gestionar instrumentos compartidos. Desarrollado conjuntamente por MIT y la Universidad de Stanford e introducido en 2003, CORAL representó un avance significativo respecto al sistema basado en texto que lo precedía. Sin embargo, al adoptar CORAL en 2018, se hizo evidente que su desarrollo activo había disminuido y comenzaba a mostrar signos de obsolescencia.
Para abordar estas limitaciones, MIT.nano ha migrado hacia NEMO, un sistema abierto originalmente desarrollado por el National Institute of Standards and Technology. NEMO centraliza la programación, comunicación y logística operativa en una sola plataforma, gestionando reservas y accesos mientras apoya el crecimiento del espacio. Su arquitectura modular permite personalizaciones extensas, adaptándose así a las necesidades cambiantes del entorno investigativo compartido.
“Con el tiempo, NEMO replicó funcionalidades clave de CORAL mientras introducía nuevas características que este último no podía soportar”, explica Thomas Lohman, gerente senior de software y sistemas en MTL. Para los líderes de MIT.nano, modernizarse significaba más que reemplazar una herramienta envejecida; era necesario centralizar todo lo relacionado con políticas, documentación sobre herramientas y flujos de trabajo formativos dentro de un entorno accesible desde dispositivos móviles.
MIT.nano trabajó estrechamente con Mathieu Rampant, líder del proyecto NEMO y CEO de Atlantis Labs, para adoptar una edición comunitaria enriquecida por contribuciones globales. Este modelo abierto asegura que las mejoras desarrolladas beneficien a toda la comunidad investigativa. “La comunidad NEMO está creciendo rápidamente; muchas nuevas características provienen directamente de los usuarios y administradores”, comenta Rampant.
NEMO introduce características modernas solicitadas por los investigadores del MIT.nano: acceso móvil, mayor transparencia y flujos de trabajo optimizados. Ahora pueden monitorizar su uso de herramientas y consumibles desde un único panel centralizado. El lanzamiento de esta plataforma requirió planificación cuidadosa debido a su escala; debía integrar diversos tipos de instalaciones y acomodar múltiples flujos instrumentales.