EURECAT promueve tecnologías termoquímicas para reutilizar residuos, generando biocombustibles y biomateriales. Además, impulsa la inteligencia artificial en salud, buscando un modelo más equitativo y personalizado.
EURECAT está liderando iniciativas en el ámbito de las tecnologías termoquímicas, enfocadas en el reaprovechamiento de residuos. Este esfuerzo tiene como objetivo la obtención de productos de alto valor, tales como biocombustibles, biomateriales y gases energéticos. Además, el centro tecnológico catalán se centra en el uso de la inteligencia artificial, la robótica y la sensórica para fomentar un modelo de salud más preventivo, equitativo y personalizado.
El Centro Tecnológico EURECAT ha avanzado significativamente en el desarrollo de tecnologías termoquímicas que buscan optimizar la gestión y reutilización de residuos. Esto no solo permite obtener productos valiosos, sino que también apoya los esfuerzos hacia una bioeconomía circular y la descarbonización.
Irene Jubany, directora científica del Área de Sostenibilidad de EURECAT, enfatiza que “uno de los grandes retos que enfrentamos es gestionar adecuadamente nuestros residuos dentro del marco de la economía circular”. Las normativas actuales están orientadas a minimizar los desechos enviados a vertederos, lo cual es crucial para reducir el impacto ambiental. Por ello, se promueven tecnologías que permiten valorizar tanto material como energía.
En el contexto del Día Internacional de Cero Desechos, Frederic Clarens, director de la unidad tecnológica Residuos, Energía e Impacto Ambiental en EURECAT, destacó que “la pirólisis y la gasificación son ya utilizadas en algunos países para aprovechar biomasa forestal; sin embargo, aún representan un desafío tecnológico cuando se trata de residuos complejos”. Para superar estos obstáculos, EURECAT trabaja en soluciones para el tratamiento de residuos heterogéneos y busca aplicaciones adecuadas para los productos generados.
La integración de inteligencia artificial (IA), ciencia de datos y robótica está transformando el modelo sanitario hacia uno más preventivo y personalizado. Según Felip Miralles, director de Tecnologías de la Salud en EURECAT, esta evolución tecnológica tiene el potencial no solo de mejorar la experiencia tanto para pacientes como para profesionales médicos sino también reforzar los sistemas sanitarios ante desafíos como el envejecimiento poblacional y la cronicidad.
Miralles subraya que “la incorporación de herramientas basadas en IA permite automatizar tareas complejas y avanzar hacia diagnósticos más precisos”. Esta innovación no solo reduce errores sino que también libera tiempo valioso para que los profesionales se concentren en ofrecer atención más humana.
David Marí, director de la Unidad de Salud Digital en EURECAT, añade que “la inteligencia artificial debe ser vista como una herramienta complementaria que ayuda a los clínicos a tomar decisiones más informadas”. Este enfoque es especialmente relevante en contextos donde hay desigualdades significativas en el acceso a servicios sanitarios. Los sistemas basados en IA pueden facilitar servicios especializados donde antes no existían.
EURECAT continúa desarrollando proyectos innovadores en salud digital con un fuerte componente analítico e impulsando herramientas que promueven hábitos saludables o mejoran la preparación del paciente antes de procedimientos quirúrgicos. Con estas iniciativas, busca contribuir a una transformación del sistema sanitario hacia un modelo más accesible y sostenible.
Las tecnologías termoquímicas son procesos que permiten transformar residuos en productos de alto valor, como biocombustibles y biomateriales. Estas tecnologías buscan contribuir a una economía circular y a la descarbonización de la sociedad al minimizar la cantidad de residuos que van al vertedero.
La inteligencia artificial (IA) puede automatizar tareas complejas, apoyar decisiones clínicas y facilitar diagnósticos más rápidos y precisos. Esto no solo mejora la experiencia de los pacientes, sino que también permite a los profesionales dedicar más tiempo a la atención personalizada.
Aún existen retos tecnológicos para aplicar procesos como la pirólisis y gasificación en residuos complejos. Se necesita desarrollo adicional para hacer estas tecnologías viables tanto técnica como económicamente.
Es fundamental asegurar la calidad y seguridad de los datos, validar clínicamente las soluciones y controlar los sesgos. La confianza en estas herramientas será crucial para su aceptación por parte de profesionales y pacientes.