Un estudio del MIT revela que los vehículos eléctricos (EV) reducen significativamente las emisiones de gases de efecto invernadero y son competitivos en costos en la mayoría de EE. UU., considerando patrones de conducción individuales y factores regionales.
Un reciente estudio realizado por investigadores del MIT revela que, a pesar de las variaciones regionales en el clima, las fuentes de electricidad y los patrones de conducción individuales, los vehículos eléctricos (EV) generan menos emisiones de gases de efecto invernadero y no son más costosos que los vehículos de gasolina comparables para la mayoría de los conductores y propietarios de flotas en Estados Unidos.
El enfoque del equipo abarca múltiples factores clave que contribuyen a las diferencias regionales e individuales en las emisiones durante el ciclo de vida y los costos de propiedad de los vehículos eléctricos. Esto incluye datos meteorológicos, así como la distancia y duración de los viajes, además de los precios del combustible.
Para ofrecer una visión más completa sobre las emisiones y costos que antes no estaba disponible, los investigadores recopilaron datos de miles de códigos postales estadounidenses, analizando incluso el comportamiento específico de conductores individuales dentro de esas áreas. Su análisis se centró en promedios temporales para evitar influencias excesivas por fluctuaciones momentáneas en los precios.
Los resultados indican que el comportamiento al conducir puede ser tan relevante como factores regionales como la mezcla eléctrica local cuando se trata del ahorro en emisiones al utilizar un vehículo eléctrico frente a uno a gasolina. En la mayoría de las ubicaciones, un vehículo eléctrico a batería reduce las emisiones entre un 40% y un 60%, siendo este impacto aún mayor en áreas urbanas.
A pesar de lo que algunos informes mediáticos sugieren, se descubrió que los climas fríos no disminuyen significativamente los beneficios generales en términos de emisiones. Este análisis detallado también permitió actualizar una herramienta pública previamente desarrollada por el equipo, carboncounter.com, que permite a los usuarios comparar las emisiones durante el ciclo de vida y los costos totales de propiedad de casi cualquier automóvil disponible en el mercado.
Marco Miotti, investigador principal del estudio y exalumno del MIT, destacó: “Hay muchas afirmaciones circulando sobre si los vehículos eléctricos realmente reducen las emisiones en climas fríos. Queríamos analizar estos factores sistemáticamente.” Junto a él, Jessika Trancik, profesora en IDSS, coautoriza esta investigación publicada hoy en Environmental Research Letters.
A diferencia de estudios previos que solo consideran algunos factores como la cantidad de energía renovable o cómo afectan los precios del gas a la asequibilidad, este trabajo busca integrar todos esos elementos. “Hasta donde sabemos, ha habido pocos esfuerzos que reúnan todos estos factores”, afirma Miotti.
El equipo se centró principalmente en dos tipos de vehículos eléctricos: aquellos que funcionan únicamente con electricidad (vehículos eléctricos a batería) y aquellos híbridos enchufables que combinan un motor convencional con uno eléctrico para optimizar el ahorro energético. Se mejoraron modelos existentes para incluir una variedad más amplia de factores y tipos de datos.
Por ejemplo, refinaron un modelo existente para estimar el uso energético y la eficiencia del combustible para capturar mejor las variaciones climáticas locales. “El verdadero esfuerzo fue no solo extender estos modelos sino también integrar diferentes tipos de datos”, añade Miotti.
Los hallazgos revelan que todos los factores analizados tienen un peso similar al determinar el potencial reducción en emisiones al comparar EVs con vehículos tradicionales. Los EVs logran una mayor reducción en áreas con una mezcla eléctrica más limpia, tráfico denso y mayores distancias recorridas anualmente.
Aunque se observó que el rendimiento económico puede disminuir hasta un 50% en condiciones climáticas extremadamente frías, esto tiene poco impacto anual sobre los beneficios globales en términos de emisión. “Incluso bajo condiciones desfavorables, nuestros estudios muestran que los EVs siguen reduciendo significativamente las emisiones”, asegura Miotti.
En cuanto a costos, sus modelos indican que en la mayoría del país, los EVs son competitivos respecto a sus contrapartes con motor convencional incluso sin considerar créditos fiscales por vehículos limpios. En regiones donde la electricidad es relativamente económica, estos vehículos tienden a ser menos costosos que sus equivalentes híbridos o convencionales.
De cara al futuro, el equipo planea ampliar este análisis para incluir dimensiones temporales que consideren cómo cambios en precios pueden afectar tanto emisiones como costos a lo largo del tiempo. “A medida que la red eléctrica se descarboniza globalmente, las diferencias espaciales serán menos marcadas mientras persistan variaciones entre conductores”, concluye Miotti.
La reducción de emisiones de los EVs depende tanto de los patrones de conducción individuales como del mix eléctrico regional. Factores como la densidad del tráfico, las distancias recorridas anualmente y el clima también juegan un papel importante.
No, en la mayoría de las áreas de EE.UU., los EVs son competitivos en términos de costos totales de propiedad a lo largo del tiempo, incluso sin créditos fiscales para vehículos limpios. En lugares donde la electricidad es asequible, los EVs tienden a ser más económicos que sus contrapartes híbridas o de combustión.
Aunque el clima frío puede reducir temporalmente la economía de combustible de los EVs, el impacto en los beneficios anuales de emisión es mínimo. Los estudios muestran que incluso en condiciones desfavorables, los EVs siguen reduciendo las emisiones significativamente.