La XI Jornada de Movilidad y Seguridad Vial de la UCAM aborda la transformación del transporte hacia un modelo más eficiente, utilizando tecnología y datos para crear ciudades sostenibles y seguras.
El futuro de la movilidad urbana se redefine más allá de simples métricas como kilómetros recorridos o frecuencia de transporte. Hoy en día, se enfoca en aspectos como la información en tiempo real, la anticipación y la eficiencia energética, respondiendo a una ciudadanía que demanda ciudades más seguras y conectadas. En este contexto, la Universidad Católica de Murcia (UCAM) ha llevado a cabo la XI Jornada de Movilidad y Seguridad Vial, un evento que se ha consolidado como un referente nacional para discutir los desafíos del transporte sostenible.
La jornada, organizada por la Cátedra de Movilidad y Transporte Sostenible de la UCAM, ha puesto de relieve un cambio significativo en el enfoque hacia la seguridad vial. Este concepto ya no se limita a reducir accidentes, sino que abarca la implementación de nuevas tecnologías para prevenirlos y optimizar los flujos de tráfico. Según Pedro de los Santos Jiménez, vicedecano del Grado en Ingeniería Civil, “lo realmente importante es cómo mejorar esa seguridad con toda aquella tecnología que tenemos hoy en día”.
El uso de datos precisos es fundamental para transformar la planificación urbana. Roberto Liñán, director de la Cátedra mencionada, enfatizó que “utilizar datos veraces para simular y planificar es clave, porque el beneficio es para el ciudadano”. Esta transformación digital se presenta como una herramienta esencial para abordar los retos actuales del transporte.
Carla Tomás, directora del Centro de Gestión de Tráfico de Levante, compartió datos sobre el impacto positivo del nuevo Arco Noroeste en el área metropolitana de Murcia. Este desarrollo ha conducido a una disminución del 15% al 25% en la movilidad en la A-7 y a casi un 60% en sentido Murcia por la MU-32. Estos cambios significan menos tiempo perdido en atascos para los ciudadanos.
No obstante, el avance no solo radica en construir nuevas infraestructuras; también es crucial modificar el modelo de desplazamiento. José Antonio Verdú, director general de Movilidad y Transportes, argumentó que “no podemos permitir que el vehículo privado sea la única solución”. La meta del Gobierno regional es atraer a los ciudadanos hacia un transporte público que sea “eficiente, fiable y competitivo”.
La jornada también abordó experiencias nacionales, como las vividas por la Generalitat Valenciana tras una DANA. Manuel Ríos, director general de Transportes y Logística, destacó cómo este fenómeno dejó sin servicios al 50% del sistema de transporte, afectando a aproximadamente 600.000 personas. Esto subraya que durante emergencias no solo se trata de contar con vehículos disponibles, sino también con infraestructuras adecuadas.
Carla Tomás cerró el encuentro afirmando que “estamos ante una movilidad nueva” donde es imperativo aplicar tecnologías recientes. Los ponentes coincidieron en que herramientas como la inteligencia artificial y la digitalización deben servir para crear un sistema más limpio, eficiente e inclusivo, adaptado a las necesidades reales de las personas.
La seguridad vial ya no se entiende solo desde la reducción de accidentes, sino también desde la capacidad de aplicar nuevas tecnologías para prevenirlos y diseñar servicios más eficientes.
Utilizar datos veraces y fiables es clave para transformar la planificación urbana, ya que permite simular y planificar de manera efectiva, beneficiando así a los ciudadanos.
El nuevo Arco Noroeste ha mejorado la movilidad, reduciendo la intensidad del tráfico y mejorando la velocidad de circulación, lo que se traduce en menos tiempo perdido en atascos.
El Gobierno regional busca atraer a los ciudadanos al transporte público, enfatizando que debe ser eficiente, fiable y competitivo en tiempos, para no depender únicamente del vehículo privado.