Investigadores de la Universidad de Manchester informan al Parlamento sobre el impacto ambiental de la inteligencia artificial y los centros de datos, subrayando su creciente consumo energético y desafíos para la sostenibilidad.
Investigadores de la Universidad de Manchester han presentado su testimonio ante el Parlamento británico sobre los crecientes impactos energéticos y medioambientales de la inteligencia artificial (IA) y los centros de datos. Esta intervención se enmarca dentro de una nueva investigación que examina las implicaciones de estas tecnologías para los objetivos de cero emisiones netas del Reino Unido.
Los centros de datos han sido catalogados como infraestructura nacional crítica debido a su papel fundamental en el crecimiento económico. Sin embargo, se estima que su consumo eléctrico aumentará drásticamente, lo que plantea interrogantes sobre cómo esta demanda creciente impactará en los sistemas energéticos y hídricos. La investigación buscará evaluar posibles enfoques tecnológicos y políticos que puedan mitigar estos efectos negativos.
En su testimonio, Dr. Alejandro Gallego Schmid y Dr. Raphael Tarpani, investigadores del Centro Tyndall para la Investigación del Cambio Climático, subrayan varios desafíos asociados con este crecimiento:
Los investigadores argumentan que las políticas actuales no reflejan completamente la velocidad y magnitud de la demanda impulsada por la IA. Por ello, sugieren varias recomendaciones clave:
El testimonio también destaca tecnologías emergentes que podrían ayudar a disminuir los impactos ambientales, tales como chips más eficientes, sistemas avanzados de refrigeración y enfoques “verdes” que minimizan cálculos innecesarios. Además, se menciona que los centros de datos podrían contribuir a los sistemas energéticos locales recuperando calor residual para abastecer hogares o ayudando a equilibrar la demanda eléctrica.
El Dr. Gallego Schmid enfatizó: “Los centros de datos son fundamentales para la economía digital y desempeñarán un papel crucial en permitir la innovación en IA. Sin embargo, su expansión debe planificarse junto con los objetivos más amplios de sostenibilidad del Reino Unido”. Su presentación fue realizada ante el Comité de Auditoría Ambiental en Westminster el 1 de julio de 2026.
Este esfuerzo ha contado con el apoyo de Policy@Manchester, unidad dedicada al compromiso político dentro de la universidad. Para leer el testimonio completo: Escrito evidencia – DCU0023. Más información sobre la investigación está disponible aquí: Riesgos y oportunidades para la sostenibilidad en UK – Comités – Parlamento Británico.
Los principales impactos incluyen el aumento de las emisiones de carbono debido al consumo eléctrico y la fabricación de hardware, la creciente demanda de materiales críticos como cobre y silicio, el incremento de residuos electrónicos por ciclos rápidos de reemplazo de hardware, y la presión sobre los recursos hídricos y el medio ambiente local.
Se recomienda integrar el crecimiento de los centros de datos en la planificación energética y ambiental, mejorar la transparencia sobre su impacto ambiental, apoyar un enfoque de economía circular para tecnologías digitales, y gestionar las presiones sobre recursos críticas asociadas con la expansión de IA y centros de datos.
Las tecnologías emergentes incluyen chips más eficientes, sistemas avanzados de refrigeración y enfoques "verdes" en IA que limitan cálculos innecesarios.
Los centros de datos pueden contribuir recuperando calor residual para suministrar energía a hogares y edificios o proporcionando flexibilidad para ayudar a equilibrar la demanda eléctrica.