Más de 200 personas participaron en la apertura del ciclo "Testigo Directo" en Benicàssim, donde se debatió sobre la evangelización en las redes sociales y los desafíos actuales de comunicar la fe.
La cuarta edición del ciclo de conferencias “Testigo Directo” se inauguró en Villa Elisa, Benicàssim, con la participación de más de 200 asistentes. Este evento fue organizado por la Asociación Católica de Propagandistas y la Universidad CEU Cardenal Herrera, y se centró en el análisis de los retos y oportunidades que presenta la evangelización a través de medios digitales.
El ciclo comenzó con una mesa redonda titulada “Comunicando la fe hoy: medios de comunicación y redes sociales”, que incluyó a destacados ponentes como Juan Manuel Cotelo, director de cine; Ignacio Amorós, sacerdote y creador del canal “Se buscan rebeldes”; y Fray Marcos, fraile dominico y periodista. La moderación estuvo a cargo de Paz Ferrín, responsable de medios en la Diócesis de Segorbe-Castellón.
Durante su intervención, la alcaldesa Susana Marqués subrayó la importancia del ciclo “Testigo Directo” en un contexto social caracterizado por la rapidez informativa y la polarización. Destacó cómo este tipo de iniciativas fomentan espacios necesarios para el diálogo y la reflexión crítica. Por su parte, el obispo Monseñor Casimiro López Llorente enfatizó el enfoque evangelizador y social del ciclo, ofreciendo criterios para discernir sobre la presencia cristiana en el mundo actual.
Paz Ferrín planteó un interrogante central: ¿cómo comunicar la fe en un entorno digital donde predomina una comunicación instantánea? Esta realidad interroga directamente a la misión evangelizadora de la Iglesia. En este sentido, Cotelo defendió que aunque las herramientas han cambiado, el mensaje del Evangelio sigue siendo constante. “Jesús es el protagonista”, afirmó, resaltando que el estilo cristiano se basa en valores como la sencillez y el servicio.
Ignacio Amorós describió el ecosistema digital como un nuevo continente donde muchas personas buscan respuestas sobre temas fundamentales como la felicidad o el sufrimiento. Aportó ejemplos sobre cómo sus iniciativas digitales han logrado millones de visualizaciones al conectar tradiciones cristianas con inquietudes contemporáneas. Por su parte, Fray Marcos destacó que ser auténtico es esencial para comunicar efectivamente la fe.
"La sociedad no solo necesita creyentes, sino también gente creíble"
Los panelistas coincidieron en que los testimonios personales son cruciales para abrir corazones. Amorós enfatizó que es fundamental hablar “de corazón a corazón” e instó a contar con una formación sólida basada en valores católicos. Cotelo añadió que escuchar testimonios auténticos resulta atractivo porque todos estamos hechos para ello; sin embargo, advirtió que nadie puede provocar por sí mismo la conversión ajena.
El diálogo también abordó los riesgos asociados al uso excesivo de redes sociales, como la dependencia del reconocimiento o los desafíos para mantener espacios de silencio. Los participantes coincidieron en que es vital cultivar una vida espiritual robusta para evitar que lo digital reemplace las relaciones personales con Dios.
Cotelo resumió esta necesidad en una doble actitud: prudencia como consumidores y audacia como comunicadores del Evangelio. La sesión concluyó con un llamado a comunicar desde la autenticidad y esperanza, aprovechando las nuevas tecnologías sin perder de vista el mensaje esencial del Evangelio.
A modo de cierre, los ponentes compartieron tres mensajes clave: “Dios te quiere feliz”, “Nunca nadie solo” y “Jesús todo lo hace nuevo”. Estas ideas encapsulan el espíritu del ciclo “Testigo Directo”, orientado a ofrecer espacios reflexivos que iluminen los retos actuales desde una perspectiva de fe.
Los comunicadores y creadores de contenido discuten que uno de los mayores retos es captar la atención en un mundo saturado de información, así como distinguir la verdad del ruido informativo. Además, se destaca la necesidad de una sólida vida espiritual para evitar que la comunicación digital sustituya la relación personal con Dios.
Los testimonios auténticos tienen un poder especial para abrir el corazón de las personas, mostrando cómo actúa la fe en la vida cotidiana. Se enfatiza que hablar "de corazón a corazón" es fundamental para ofrecer un testimonio sólido y efectivo.
Las redes sociales son vistas como herramientas valiosas para transmitir el mensaje del Evangelio. Los ponentes sugieren que deben ser usadas con prudencia por los consumidores y con audacia por los comunicadores, manteniendo siempre el enfoque en Cristo y el mensaje esencial del Evangelio.