Un estudio de la Universidad de Manchester sugiere que visitas domiciliarias rápidas tras el alta hospitalaria pueden reducir en un 33% las readmisiones y visitas a urgencias, mejorando la recuperación del paciente.
Un nuevo estudio de investigadores de la Universidad de Manchester sugiere que las visitas a domicilio por parte de equipos de salud comunitarios en el primer día posterior al alta hospitalaria pueden reducir significativamente las readmisiones y las visitas a urgencias. Este análisis, financiado por el Instituto Nacional para la Investigación en Salud y Atención (NIHR), revela que aquellos pacientes que reciben contacto inmediato tras su salida del hospital tienen menos probabilidades de ser readmitidos en un mes.
Los hallazgos subrayan la importancia del apoyo temprano en casa para aliviar la presión sobre los hospitales saturados y facilitar una recuperación segura. Los equipos comunitarios desempeñan un papel crucial al ayudar a los pacientes con la gestión de medicamentos, monitoreo de síntomas e identificación temprana de complicaciones durante el frágil período posterior al alta.
Aproximadamente uno de cada siete pacientes del NHS es readmitido al hospital dentro de los 30 días posteriores a su alta, y se estima que muchas de estas situaciones son prevenibles. El estudio analizó datos de 63,019 pacientes referidos a 11 Confianzas Comunitarias del NHS en Inglaterra entre abril y diciembre de 2019. La mayoría tenía una edad promedio de 72 años y múltiples condiciones de salud, lo que los coloca en un alto riesgo de requerir atención hospitalaria adicional.
Más de la mitad recibió apoyo dentro del primer día después del alta, mientras que un 20% fue contactado entre dos y siete días después. Sin embargo, más del 25% no tuvo ningún tipo de contacto en el primer mes. Al comparar los resultados, se observó que aquellos pacientes contactados dentro de las 24 horas tenían un 33% menos de probabilidades de asistir a urgencias en los siguientes 30 días, así como un 38% menos posibilidades de ser readmitidos como emergencias.
La autora principal, Dr. Beth Parkinson, destacó: “El periodo inmediatamente posterior al alta es crítico para prevenir cuidados emergentes evitables”. Aunque el contacto realizado entre dos y siete días también mostró beneficios significativos, los mayores impactos se dieron cuando el apoyo fue brindado dentro de las primeras 24 horas.
Este estudio resalta cómo los servicios comunitarios son esenciales para desviar más atención fuera del entorno hospitalario hacia los hogares. Sin embargo, para maximizar estos beneficios será necesario aumentar el financiamiento y abordar las carencias en la fuerza laboral destinada a estos servicios.
Las visitas a domicilio por parte de equipos de salud comunitaria pueden ayudar a los pacientes a gestionar su medicación, monitorear síntomas y detectar complicaciones tempranas, lo que reduce la necesidad de reingresos hospitalarios y visitas a urgencias.
El estudio sugiere que el contacto con servicios de salud comunitarios dentro de las 24 horas posteriores al alta es el más efectivo para prevenir reingresos y visitas a urgencias.
Los pacientes que no reciben ningún contacto en el primer mes después del alta tienen un mayor riesgo de ser readmitidos en el hospital o asistir a urgencias, lo que indica la importancia del seguimiento oportuno.