Investigadores de LMU y el DLR han probado técnicas sísmicas en Lanzarote para explorar cuevas de lava, buscando recursos como hielo de agua en la Luna para futuras misiones.
Un equipo de investigadores de la Universidad Ludwig Maximilian de Múnich (LMU) y del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) ha llevado a cabo pruebas de técnicas sísmicas en Lanzarote con el objetivo de explorar las cuevas de lava que podrían existir bajo la superficie lunar. Este trabajo se enmarca dentro del proyecto NEPOS (Exploración Sísmica de Superficies Planetarias con Redes Adaptativas), que busca responder a preguntas cruciales sobre la disponibilidad de recursos en la Luna, como el agua helada y estructuras similares a cuevas.
Los miembros del equipo de LMU incluyen al profesor Heiner Igel, junto a los postdoctorales Sabrina Keil y Dominic Strutz. Juntos, colaboran con el equipo del DLR liderado por Kai Nierula, Ban-Sok Shin y Dmitriy Shutin, enfocados en desarrollar técnicas de medición sísmica y redes de sensores adaptativos para localizar características como las cuevas de lava y el hielo bajo la superficie lunar.
Las cuevas de lava en la Luna podrían ofrecer refugio contra la radiación, los micrometeoritos y las fluctuaciones extremas de temperatura. Además, el hielo podría ser utilizado como agua potable y como fuente para generar oxígeno y combustible durante futuras misiones. La localización precisa de estos recursos es vital para el éxito de las exploraciones lunares, lo que convierte a este tipo de investigación en una prioridad tanto para misiones tripuladas como no tripuladas.
“La exploración de las estructuras cercanas a la superficie lunar es esencial para futuras misiones”, afirma Igel. “Por ello, es importante desarrollar enfoques experimentales óptimos para practicar la tomografía sísmica con eficiencia.”
Durante una reciente campaña en Lanzarote, el equipo investigó métodos sísmicos pasivos para explorar cuevas de lava. Estas formaciones presentan estructuras análogas a las lunares, lo que permite aplicar técnicas similares. Las mediciones realizadas revelaron información valiosa sobre cómo detectar cavidades o materiales específicos bajo la superficie utilizando ondas sísmicas.
“Los datos recopilados durante esta campaña fueron altamente informativos, permitiéndonos validar y mejorar nuestras técnicas bajo condiciones reales”, comentaron Nierula, Shin y Shutin del DLR.
Antes de esta campaña al aire libre, se llevaron a cabo mediciones similares en el LUNA hall en Colonia. Esta instalación simula la superficie lunar y proporciona infraestructura para diversas actividades investigativas. Los investigadores consideran que las mediciones realizadas en Lanzarote son un paso significativo hacia la detección efectiva de cuevas e hielo en nuestro satélite natural. El proyecto NEPOS cuenta con el apoyo de la Fundación Alemana para la Investigación (DFG) y está programado hasta 2027.
Los investigadores están utilizando técnicas sísmicas pasivas para explorar las cavidades de lava. Estas técnicas permiten detectar estructuras como cavidades y materiales con propiedades físicas o químicas específicas bajo la superficie, aprovechando la variación en la velocidad de propagación de las ondas a través de diferentes tipos de roca.
Localizar hielo de agua y cuevas en la luna es crucial porque estas pueden ofrecer protección contra la radiación y micrometeoritos, además de servir como fuentes de agua potable y material para oxígeno y combustible en futuras misiones. El agua también proporciona información valiosa sobre el sistema solar temprano.
El objetivo del proyecto NEPOS es desarrollar técnicas de medición sísmica y redes de sensores adaptativas para la exploración de estructuras lunares, específicamente para localizar características como cuevas de lava y hielo de agua bajo la superficie lunar.