Miércoles 23 de abril de 2014
Iván Sevillano, más conocido por su nombre artístico Huecco, es un tipo curioso, que afirma sin tapujos que sus principales influencias son Pantera y Camarón de la Isla
Hoy nos habla de su nuevo proyecto, Dame Vida, un disco que irá acompañado de una acción solidaria, aún por desvelar, que busca implicar a los principales deportistas del mundo a través de un videoclip promocional.
¿En qué va a consistir el nuevo disco de Huecco?
Más que un disco, es la puesta en marcha de una acción benéfica mundial. Voy a donar todos los royalties de venta, tanto físicos como digitales, para fabricar un balón muy especial, ya diremos porqué, que llevará sonrisas a muchas zonas pobres del mundo, empezando por Haití.
Esta acción tiene una relación especial con el fútbol. ¿Cree que mezclar deporte y música es una buena manera de llevar la solidaridad a la gente?
En cualquier país del mundo sacas un balón o una guitarra y funcionan como un lenguaje universal. Sacas un balón de fútbol en Palestina, dónde estuvimos, y caen las barreras idiomáticas y culturales. Todo el mundo se pone a jugar. La música igual, aunque no te entiendan, las notas musicales tienen algo que hacen que la gente reaccione. He tenido relación con la música y el deporte toda mi vida. He sido campeón de España de patinaje artístico sobre hielo, juego al tenis, jugué al fútbol en el Real Madrid, de pequeño, aunque soy del Barça. El deporte lo he llevado dentro desde muy pequeño y me ha parecido oportuno mezclarlo a lo bestia con la música, de verdad, y si es con un fin benéfico, que va a ayudar a la gente, aportando tu pequeño granito de arena, pues ya me emociono.
Aunque todavía no se ha presentado oficialmente, ¿qué nos puede adelantar de esta iniciativa? Ya hemos visto que ha aparecido con grandes deportistas en las redes sociales.
Aunque el fútbol es el eje dominante, para esta acción quería hacer una fusión del deporte mundial. Está Jorge Lorenzo, hay gente de tenis, de baloncesto... Todavía no podemos revelar todos los deportistas que están implicados, pero hay gente sorprendente. Va a haber futbolistas de la Bundesliga, de la Premiere. Es de verdad algo muy serio. Lo importante no es quién va a salir en el vídeo, es cómo salen en el vídeo. Va a ser una sorpresa porque impacta mucho ver a Villa cantando, ver a gente de la Bundesliga tocando el teclado como si fueran Rammstein. Han dado todos su 200%.
Su última canción, Se acabaron las lagrimas, era la banda sonora de una campaña gubernamental en contra de la violencia de género. ¿Cree que es importante que la música tenga siempre un mensaje?
Es importante, pero no se puede esperar toda la vida de un artista que saque una canción social. Antes de sacar el disco todo el mundo me preguntaba por la canción contra la violencia de género que iba a tener. Bueno, yo lo hago encantado, de hecho hay una canción contra la violencia de género en este disco. Lo suyo es poder usar el vehículo de la música, la oportunidad que te da la vida de dedicarte a lo que quieres, que eso a día de hoy es un lujo, que en este caso es cantar, es tu pasión, te sigue gente, vendes tus discos, te va bien… Utiliza eso para hacer canciones sociales con las que puedas ayudar a la gente que lo necesita. Obviamente no puedes estar en todos los saraos. No sabes la de propuestas que llegan diarias. Llegan tantas peticiones sociales, conciertos benéficos, y de todo, que tienes que seleccionar.
Su carrera musical ha sido de lo más curiosa. Empezó en un grupo de metal, Sugarless, y hasacabado inventado el rumbatón y tocando música latina. ¿Cómo ha cambiado tanto de estilo?
Obviamente, ni es todo lo que se veía, ni parece todo lo que es. Con Sugarless la gente que me seguía me veía hacer las pruebas de sonido cantando a Camarón de la Isla, mambos y cha cha cha. Parecía una broma, pero es que me gustaba. Mi banda sabía que yo un día haría un proyecto en solitario que no cabría en Sugarless. Intenté meter en Sugarless un son cubano. Llevé la idea al grupo y parecía que había aterrizado un marciano en la tierra. Quería dar otro sabor. Hice bulerías mezclados con metal, pero no había nada que hacer. En Sugarless me sentía en la cárcel del rock. El público rockero no perdona que salgas de tu estilo, si no hay una guitarra eléctrica... Yo no puedo estar pendiente de lo que piensa el público o deje de pensar, tengo que seguir lo que siento como músico, y como músico en Sugarless solo daba un 30% de lo que podía dar. En las letras nunca hablábamos de amor, todo eran letras cañeras. No dejé Sugarless para hacer Huecco, simplemente nos separamos, cada uno tomamos rumbos distintos, y decidí usar todo el material que había ido grabando durante la época de Sugarless, más latino, pero sin perder las raíces rockeras. Pa’ mi guerrera es una canción super hardcore, muy cañera. Para gente que está acostumbrada a La Oreja de Van Gogh esa voz es como de Phil Anselmo de Pantera. El éxito de Pa’ mi guerrera llegó por mezclar una voz muy hardcore sobre un fondo muy latino, era anormal. Eso con mucho ritmo, y muy bailable, fue lo que dio más nombre al proyecto. Evolucionado en tres discos hemos llegado al trabajo menos latino de todos, muy pop-rock y muy distinto a lo anterior, pero con mucho menos contenido latino. Tampoco es buscado, he seguido la evolución de mi instinto.
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