El proyecto BioSMART, liderado por el Instituto de Tecnología Química (ITQ), busca desarrollar biorrefinerías sostenibles para producir combustibles y materiales avanzados a partir de biomasa, promoviendo la economía circular.
El Instituto de Tecnología Química (ITQ), un centro de investigación conjunto entre la Universitat Politècnica de València (UPV) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), se integra en el innovador proyecto europeo BioSMART. Este ambicioso programa tiene como meta la creación de biorrefinerías de nueva generación, enfocadas en la producción de Combustible Sostenible de Aviación (SAF por sus siglas en inglés), combustibles marítimos, compuestos químicos avanzados y biomateriales.
Las biorrefinerías que se desarrollarán bajo este proyecto tienen la capacidad de transformar biomasa lignocelulósica y biomasa acuática, dos alternativas prometedoras a las energías fósiles. Estos procesos no solo buscan generar productos útiles para sectores como la aviación y el marítimo, sino también contribuir a la síntesis de polímeros y surfactantes, así como a la producción de adsorbentes y catalizadores.
Las innovaciones que surgen del proyecto BioSMART permitirán obtener productos a partir de diversas fracciones de biomasa con una eficiencia superior y un impacto ambiental reducido. Se estima que estas nuevas técnicas disminuirán la generación de residuos hasta en un 90%, ya que los desechos generados serán reutilizados como materia prima para otros productos.
El grupo de investigación CAT-REN del ITQ es clave en esta iniciativa, encargándose de transformar la lignina —un bio-polímero fundamental presente en la biomasa— y las huminas, un subproducto abundante generado durante el proceso. Mediante procesos catalíticos selectivos, se busca convertir estos materiales en productos sostenibles. Esto incluye técnicas avanzadas como la Hidrogenación/Hidrodesoxigenación (HDO), que permiten crear combustibles marinos avanzados y biomateriales con altas prestaciones.
El método utilizado para valorizar la lignina está basado en una tecnología previamente desarrollada por el grupo CAT-REN, conocida como proceso CATDEPOL-HDO. Este procedimiento genera un lignin oil, que tras ser mejorado puede servir como componente o mezclarse con fracciones similares a los bunker fuels (HFO) para su uso en combustibles marítimos.
"El proyecto BioSMART tiene como objetivo desarrollar tecnologías más eficientes y sostenibles que impulsen el avance hacia biorrefinerías integradas del futuro", señala Marcelo E. Domine, investigador del CSIC en el ITQ y responsable del proyecto. La iniciativa busca aprovechar todas las fracciones de biomasa lignocelulósica para producir biocombustibles, biomoléculas, biomateriales y bioenergía, promoviendo además una economía circular al valorar los subproductos generados.
BioSMART cuenta con la participación de 11 socios internacionales provenientes de seis países: Países Bajos, España, Eslovenia, Alemania, Reino Unido e India. Entre ellos se encuentran instituciones destacadas como Technische Universiteit Eindhoven, Stichting Wageningen Research y Johnson Matthey PLC.
A través de esta colaboración transnacional, se fortalece la unión entre Europa e India mientras se avanza hacia el desarrollo de tecnologías sostenibles que faciliten una transición verde efectiva.