La desinformación se intensifica tras el accidente de tren en Córdoba, con bulos que vinculan al gobierno español y a Pedro Sánchez con la tragedia, mientras se difunden imágenes falsas y discursos incendiarios.
La maquinaria de la desinformación se activó rápidamente tras el trágico accidente de tren ocurrido en Adamuz, Córdoba, donde han perdido la vida 39 personas. En las primeras horas después del choque, varios agitadores ultraderechistas, como Javier Negre y Vito Quiles, comenzaron a difundir bulos que culpan directamente al presidente Pedro Sánchez de la catástrofe. A través de redes sociales, afirmaron que “el corrupto Pedro Sánchez regaló 247 millones de euros de los españoles a Marruecos para mejorar su red ferroviaria”.
Sin embargo, lo que no se menciona es que esa cifra corresponde en realidad a un préstamo de 750 millones de euros que Marruecos deberá devolver con intereses y destinar a contratar empresas españolas. Este tipo de distorsiones informativas son comunes en momentos de crisis, donde la búsqueda de respuestas puede llevar a la ciudadanía a aceptar mensajes erróneos.
El eurodiputado Alvise Pérez también se unió a esta campaña desinformativa poco después, utilizando su canal de Telegram, con cerca de 650.000 suscriptores, para afirmar que “Sánchez aprobó créditos por 1.400 millones para proyectos ferroviarios en Marruecos, Egipto y Uzbekistán mientras se denunciaban deficiencias graves en España”.
Marcelino Madrigal, experto en redes y ciberseguridad, analizó alrededor de 400 mensajes enviados por Telegram que mencionan al ministro de Transportes, Óscar Puente. Según Madrigal, estos mensajes están cargados de odio hacia Puente y muchos provienen de canales relacionados con Alvise Pérez. La narrativa predominante culpa al Gobierno por no mantener adecuadamente las infraestructuras ferroviarias.
Esta estrategia coincide con los comentarios del líder de Vox, Santiago Abascal, quien ha intentado vincular al Gobierno con el descarrilamiento del tren. En un mensaje publicado en su cuenta de X (anteriormente Twitter), Abascal afirmó: “El colapso de un Gobierno mafioso está amenazando con colapsar a todo el Estado tanto a nivel nacional como internacional”. Su discurso resuena entre quienes buscan responsabilizar al Ejecutivo por la tragedia.
Madrigal también ha observado una posible coordinación entre varias cuentas en redes sociales; muchos mensajes fueron enviados casi simultáneamente. Este fenómeno es habitual en situaciones críticas donde se busca amplificar ciertos discursos.
Los ataques no solo se centran en el Gobierno; también han sido objeto de críticas figuras mediáticas como Lourdes Maldonado, periodista de TVE. Circulan imágenes descontextualizadas que muestran a Maldonado sonriendo mientras cubría la tragedia, lo cual ha generado una ola de desprecio hacia ella y su corporación por supuestamente no mostrar respeto hacia las víctimas.
De igual manera, imágenes del ministro Óscar Puente sonriendo han sido utilizadas para alimentar mensajes incendiarios en redes sociales. Estos ejemplos ilustran cómo la manipulación visual puede intensificar el clima hostil hacia ciertas figuras públicas.
Aparte de esto, algunos medios han compartido imágenes falsas del accidente generadas mediante inteligencia artificial (IA), lo que añade otra capa a la compleja red de desinformación que rodea este trágico evento.
Las catástrofes suelen ser terreno fértil para los desinformadores. Un caso similar ocurrió en octubre de 2024 tras una dana que causó la muerte a 229 personas en Valencia; entonces se difundieron numerosos bulos sobre el número real de víctimas y la supuesta inoperancia gubernamental.
Aunque sin tragedia mortal reciente, otro episodio ocurrió el año pasado en Torre Pacheco (Murcia), donde un ataque racista contra un hombre fue utilizado para incitar “cacerías” contra inmigrantes. El joven detenido era marroquí y las imágenes virales relacionadas con el incidente correspondían a un hecho diferente pero fueron manipuladas para generar pánico social.
En una versión anterior se indicó incorrectamente que los agresores del anciano en Torre Pacheco eran españoles.