La Xunta de Galicia organiza el 21 de febrero en Vigo una jornada gratuita para familias sobre bienestar emocional en la adolescencia, con charlas de expertos sobre límites y uso seguro de tecnologías.
La Xunta de Galicia llevará a cabo el próximo sábado 21 de febrero una jornada de formación destinada a las familias, centrada en el bienestar emocional en la adolescencia. Este evento, titulado A familia como base do crecemento persoal e emocional, se enfocará en temas cruciales como el establecimiento de límites para los jóvenes y el uso responsable de las nuevas tecnologías. La cita se desarrollará en el auditorio del Conservatorio Superior de Música de Vigo, y la inscripción está abierta sin costo alguno a través del Portal Educativo, hasta completar las casi 300 plazas disponibles.
La jornada comenzará a las 10:00 horas y contará con la intervención de tres expertos destacados. El primero en tomar la palabra será Alexandre García Caballero, doctor en Psiquiatría y especialista del Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHUO), quien ofrecerá su conferencia titulada Axudando a crecer cando cambian os marcos a las 10:30 horas. Posteriormente, a las 11:30 horas, Fernando Suárez, presidente del Colexio Profesional de Enxeñaría en Informática de Galicia, presentará su charla sobre las Claves para ensinar a nenas e nenos a usar a tecnoloxía de maneira segura. Finalmente, cerrará el encuentro a las 12:30 horas el doctor en Psicología Social y profesor titular del departamento correspondiente en la USC, Antonio Rial Boubeta, con una ponencia que abordará el Impacto da tecnoloxía na infancia e na adolescencia: entre a banalización e o alarmismo.
Dicha actividad forma parte del Plan Integral de Bienestar Digital implementado por la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades y Formación Profesional. Este plan abarca un conjunto de más de cincuenta medidas dirigidas a todos los actores involucrados en la comunidad educativa, incluyendo a las familias, mediante estas charlas formativas.
El objetivo principal es proporcionar herramientas que faciliten un uso adecuado de las tecnologías dentro del ámbito educativo. De esta manera, se busca contribuir a la formación de ciudadanos digitales que hagan un uso consciente, responsable y comprometido con estas herramientas.
Este plan cuenta con un presupuesto asignado de 7,4 millones de euros para su implementación durante un período de cinco años hasta 2030. Abarca seis dimensiones relacionadas con el impacto tecnológico: conductas de riesgo y ciberseguridad, hábitos saludables, garantía de derechos y valores democráticos, convivencia escolar y familiar, aprendizaje y desarrollo cognitivo, así como socialización y desarrollo personal.