La Universidad de Cantabria ha patentado un innovador interruptor óptico, fruto del proyecto Phemtronics, que mejora la eficiencia energética en sistemas de comunicación mediante nuevos materiales que alteran propiedades ópticas.
La Universidad de Cantabria ha logrado un importante avance en el ámbito de la tecnología óptica con la reciente concesión de una patente por parte de la Oficina Europea de Patentes. Esta innovación es fruto del proyecto europeo Phemtronics, en el cual participó el grupo de investigación de Óptica del departamento de Física Aplicada, liderado por el catedrático Fernando Moreno.
Desarrollado entre 2020 y 2024, este proyecto contó con un presupuesto de 3,2 millones de euros bajo el programa Horizonte 2020. Su objetivo fue investigar nuevos materiales que pueden modificar sus propiedades ópticas al ser expuestos a estímulos externos como la luz. Estos materiales, conocidos como “de cambio de fase”, tienen la capacidad de alterar su estado óptico, lo que permite un control preciso sobre la propagación y reflexión de la luz. La idea de utilizar estas propiedades para crear un interruptor óptico ha culminado ahora en una patente europea.
El catedrático Fernando Moreno destaca que esta circuitería óptica no solo reduce el consumo energético, sino que también minimiza el calentamiento asociado a los dispositivos electrónicos actuales y evita el uso de materiales poco sostenibles. Esto se traduce en sistemas de comunicación más eficientes y respetuosos con el medio ambiente.
La nueva tecnología tiene aplicaciones potenciales en ordenadores, telefonía y cualquier dispositivo que dependa de circuitos electrónicos susceptibles a transformarse en circuitos ópticos. Moreno explica que han combinado un fenómeno clásico conocido como el efecto Brewster con modernos materiales de cambio de fase para transformar un interruptor eléctrico (que opera mediante voltaje) en uno óptico (que funciona con luz). Este avance abre las puertas al desarrollo de “puertas lógicas” para circuitos ópticos, superando así las limitaciones impuestas por la electrónica convencional.
El siguiente objetivo del equipo es desarrollar un modelo experimental o “prueba de concepto” que demuestre el funcionamiento del interruptor óptico ante posibles inversores y evalúe su integración en plataformas comerciales dedicadas a la circuitería óptica. Según Moreno, la Universidad de Cantabria continuará su labor investigadora sin pausa: “detrás de una cosa viene otra; es un ciclo sin fin”.
Además, esta invención ha sido reconocida por el Innovation Radar de la Comisión Europea, que identifica y promueve innovaciones con alto potencial tecnológico y comercial desarrolladas en proyectos financiados por la UE. En su momento, esta propuesta fue seleccionada como «Excellent Science Innovation», formando parte de un selecto grupo de 14 proyectos innovadores surgidos desde la Universidad de Cantabria dentro del marco del programa H2020.