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Estudio revela el mecanismo de los terremotos "boomerang"

Terremotos boomerang

José Enrique González | Miércoles 18 de febrero de 2026

Un estudio del MIT revela que los terremotos "boomerang", que retroceden tras su origen, podrían ser más comunes de lo pensado, incluso en fallas simples. Esto podría afectar la evaluación de riesgos sísmicos.



Un nuevo estudio realizado por investigadores del MIT ha revelado que los terremotos conocidos como “boomerang” pueden ser más comunes de lo que se pensaba anteriormente. Estos fenómenos sísmicos, que se caracterizan por rupturas que cambian de dirección y sacuden áreas ya afectadas en cuestión de segundos, suelen ocurrir en regiones con sistemas de fallas complejas. Sin embargo, el análisis sugiere que estos eventos también pueden presentarse en fallas más simples.

La investigación, publicada en la revista AGU Advances, establece que los terremotos boomerang pueden manifestarse en fallas sencillas bajo ciertas condiciones: cuando la propagación del sismo ocurre en una sola dirección, abarcando una distancia considerable, y cuando la fricción a lo largo de la falla fluctúa rápidamente durante el evento sísmico. Esto implica que incluso segmentos rectos de la falla de San Andrés en California podrían experimentar un terremoto boomerang.

Según el autor del estudio, Yudong Sun, estudiante de posgrado en el Departamento de Ciencias de la Tierra, Atmosféricas y Planetarias del MIT, “nuestro trabajo sugiere que estos terremotos boomerang pueden haber pasado desapercibidos en varios casos”. La investigación indica que este comportamiento podría ser más frecuente de lo observado hasta ahora en los datos sísmicos.

Métodos para evaluar riesgos sísmicos

Los hallazgos tienen implicaciones significativas para la evaluación de peligros futuros en zonas de fallas simples donde un terremoto podría golpear dos veces. La coautora del estudio, Camilla Cattania, profesora de Geofísica en el MIT, explica: “En la mayoría de los casos, sería imposible para una persona darse cuenta de que un terremoto ha retrocedido solo a partir del movimiento del suelo, ya que este es complejo y está influenciado por muchos factores”. Sin embargo, destaca que el temblor se amplifica en la dirección de la ruptura, lo cual puede aumentar el daño estructural.

A lo largo de los años, se han documentado algunos incidentes donde se ha registrado datos sísmicos sugiriendo que un terremoto invirtió su dirección. En 2016, un sismo en medio del océano Atlántico se propagó hacia el este antes de rebotar hacia el oeste. Eventos similares pudieron haber ocurrido durante el devastador terremoto magnitud 9 en Tohoku, Japón, en 2011 y durante el sismo magnitud 7.8 en Turquía y Siria en 2023.

Simulaciones y descubrimientos sobre las fallas

El equipo investigador simuló un terremoto a lo largo de un sistema sencillo de fallas utilizando modelos computacionales para representar la física fundamental involucrada. Durante sus simulaciones, observaron que solo los terremotos unilaterales —aquellos que se propagan en una sola dirección— mostraron un efecto boomerang. Específicamente, estos eventos incluían lo que los sismólogos denominan “eventos retropropagantes”, donde la ruptura se divide a lo largo de la falla.

Cattania señala: “Cuando observamos una simulación, a veces no comprendemos completamente qué causa un comportamiento determinado”. Por ello desarrollaron modelos matemáticos para entenderlo mejor. A través del análisis lograron establecer una teoría simple sobre las condiciones necesarias para observar esta retropropagación.

Las condiciones identificadas están relacionadas con la fricción a lo largo de la falla. En términos generales, se entiende que un terremoto es desencadenado cuando el estrés acumulado entre las rocas a ambos lados de una falla se libera abruptamente. Sin embargo, sus simulaciones mostraron que cuando un sismo avanza en una dirección específica y experimenta cambios en la fricción, puede dar lugar al fenómeno boomerang.

Preguntas abiertas sobre los terremotos boomerang

El equipo concluyó que no solo deberían esperarse comportamientos complejos en sistemas jóvenes y complicados; también es posible observarlos en fallas maduras y simples. Cattania plantea: “La pregunta clave ahora es cuán frecuentemente ocurren las inversiones de ruptura o los terremotos boomerang en la naturaleza”. Hasta ahora, muchos estudios observacionales han utilizado métodos incapaces de detectar frentes retropropagantes.

Este trabajo invita a realizar búsquedas activas para identificar estos eventos con el fin de avanzar aún más nuestro entendimiento sobre la física sísmica y mitigar riesgos asociados a futuros desastres naturales.

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