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Los incendios y plagas forestales en Europa podrían duplicarse para finales del siglo XXI

Incendis forestals

José Enrique González | Viernes 06 de marzo de 2026

Un estudio advierte que, sin una reducción significativa de emisiones, las perturbaciones forestales en Europa podrían duplicarse antes de 2100, aumentando especialmente los incendios y plagas.



Un nuevo estudio publicado en la revista Science advierte sobre el futuro de los bosques europeos. Si no se implementan reducciones significativas en las emisiones de gases de efecto invernadero, las perturbaciones forestales, que incluyen incendios, plagas de insectos y vendavales, podrían duplicarse antes de finalizar el siglo XXI, en comparación con el periodo 2001-2020. La investigación ha sido liderada por la Universidad Técnica de Munich (TUM), con la participación de investigadores como Marc Grünig y Rupert Seidl, así como diversas entidades catalanas, entre ellas la Universidad de Girona (UdG), el Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (CREAF) y el Centre de Ciència i Tecnologia Forestal de Catalunya (CTFC).

Para entender cómo evolucionarán los bosques europeos, los investigadores han utilizado datos satelitales que consideran el impacto de perturbaciones naturales, simulaciones forestales e inteligencia artificial. En concreto, se entrenó una red neuronal con más de 1,1 millones de simulaciones basadas en 17 modelos diferentes provenientes de aproximadamente 13.600 puntos en Europa, según explica Irina Cristal, investigadora del Grupo de Investigación en Biología Animal de la UdG y del CTFC.

Aumento alarmante de incendios y plagas

Los resultados del estudio indican que las perturbaciones más significativas serán los incendios forestales. Se estima que la superficie quemada anualmente en Europa podría casi triplicarse hacia finales del siglo, convirtiendo episodios que actualmente son considerados extremos en eventos comunes. En cuanto a las plagas de insectos, también se prevé un aumento cercano al 50%, especialmente entre los escarabajos xilófagos que dañan la madera. Este incremento se debe a que el aumento de temperatura acelera su ciclo reproductivo y les permite expandirse a áreas donde antes estaban limitados por el frío, además de atacar a bosques ya debilitados. Por otro lado, las ventiscas aumentarán ligeramente, aunque no se consideran tan preocupantes.

"Un elemento inquietante es que estas proyecciones no se comparan con períodos históricos antiguos y estables, sino con un período reciente (2001-2020) que ya ha sido el más intenso en perturbaciones en los últimos 170 años", destaca Josep Maria Espelta, investigador del CREAF y coautor del estudio.

Tres escenarios climáticos preocupantes

Para llevar a cabo esta investigación, el equipo analizó tres escenarios climáticos establecidos por el IPCC y proyectó la evolución de los bosques desde 2020 hasta 2100 bajo cada uno. “En todos ellos las perturbaciones aumentan, pero con diferencias notables”, señala Espelta.

La región mediterránea aparece como una de las más vulnerables. Según los datos recopilados, cerca del 90% de los bosques mediterráneos podrían verse afectados por un incremento en incendios y plagas bajo escenarios de calentamiento elevado. Esto se debe a la combinación de sequías prolongadas, altas temperaturas y bosques jóvenes y homogéneos donde la actividad agrícola y ganadera ha cesado. Como resultado, ya no existe un paisaje en mosaico, lo cual facilita la propagación del fuego. El estudio enfatiza que abordar estas perturbaciones debería ser una prioridad dentro de las políticas y gestión forestal.

Dado que los incendios son inevitables y los regímenes del fuego están cambiando, las herramientas para apoyar decisiones relacionadas con la restauración post-incendio son fundamentales para garantizar bosques más resilientes a largo plazo. Además, el aumento térmico debilita a los árboles mediterráneos; algunas plagas como los escarabajos barrinadores afectan principalmente a las coníferas —como la especie Ips typographus— atacan con mayor fuerza y pueden provocar episodios masivos de mortalidad arbórea.

Pérdida significativa de bosques maduros

Lamentablemente, este estudio también prevé una reducción drástica en los bosques maduros —que ya representan solo un 3% del total en Europa— mientras que se espera un aumento significativo en los bosques jóvenes. Esta transformación puede tener consecuencias graves: menor capacidad para absorber CO? y actuar como sumideros de carbono, pérdida de hábitats clave para la biodiversidad asociada a estos ecosistemas maduros y riesgos socioeconómicos relacionados con la gestión forestal.

A pesar del panorama desolador presentado por esta investigación, hay un rayo de esperanza: una reducción ambiciosa en las emisiones podría limitar el aumento global en perturbaciones forestales a niveles cercanos al 20%, muy por debajo de lo previsto sin medidas mitigadoras. “Esto indica que la acción climática es crucial y aún hay margen para reducir impactos”, concluye Espelta.

L’estudi ha estat liderat per la Universitat Tècnica de Munich (TUM) i hi han participat diversos centres arreu d’Europa...

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