Investigadores de la Universidad Técnica de Múnich han proyectado que los incendios, tormentas y escarabajos del pino podrían duplicar los daños en los bosques europeos para 2100, afectando su capacidad ecológica.
Los incendios, tormentas y el escarabajo del pino están transformando los bosques europeos. Un equipo internacional de investigadores de la Tecnológica Universidad de Múnich (TUM) ha realizado un estudio pionero que predice cómo estos tres factores impactarán en los bosques de Europa hasta el año 2100. Los resultados son alarmantes: incluso en el mejor de los escenarios, se anticipa un aumento significativo en las áreas dañadas, y en el peor, una posible duplicación de los daños forestales.
El fenómeno del decaimiento de árboles no es nuevo; forma parte del ciclo natural de los bosques. Sin embargo, el impacto actual de los incendios, las tormentas y la infestación por escarabajos, exacerbados por el cambio climático, está alcanzando niveles sin precedentes. Este cambio ya se ha evidenciado en las severas pérdidas forestales registradas en Europa Central en años recientes. No obstante, hasta ahora no existían datos concretos sobre la extensión futura de estos daños.
El grupo liderado por el profesor Rupert Seidl, experto en dinámica de ecosistemas y gestión forestal, ha llenado este vacío informativo. Según sus proyecciones, con un aumento de temperatura global superior a 4 grados Celsius, la superficie afectada por incendios y plagas podría más que duplicarse para 2100. Para su análisis, utilizaron datos históricos desde 1986 hasta 2020, periodo caracterizado por un incremento notable en los daños forestales. Incluso bajo un escenario optimista donde la temperatura aumente solo 2 grados Celsius, se prevé que los daños futuros superen a los registrados anteriormente.
Los investigadores aplicaron un modelo de simulación impulsado por inteligencia artificial, entrenado con 135 millones de puntos de datos provenientes de simulaciones forestales en 13,000 localizaciones europeas. Esto les permitió calcular con alta precisión la evolución futura de los bosques y la incidencia de perturbaciones a nivel hectárea.
La investigación indica que Sudáfrica y Westeuropa serán las regiones más afectadas por estos cambios drásticos. En contraste, aunque Nordeuropa experimentará menos impacto relativo, también se anticipan focos críticos de daño forestal. Rupert Seidl advierte que “las perturbaciones se convertirán cada vez más en un problema transregional que alterará los mercados madereros a lo largo del continente y pondrá en riesgo las funciones sociales y ecológicas que ofrecen nuestros bosques”.
Ante esta situación crítica, los autores del estudio subrayan la necesidad urgente de integrar el aumento proyectado de daños forestales en las estrategias actuales de manejo del bosque: “Debemos prepararnos para enfrentar grandes daños en los próximos años. Esto implica amortiguar las fluctuaciones en la productividad forestal y aprovechar estas perturbaciones como oportunidades para establecer nuevos bosques adaptados al clima”, concluye Seidl.