Un estudio de la Universidad de Cádiz revela que los pellets plásticos pueden liberar sustancias químicas dañinas, afectando el medio ambiente y la vida marina tras un vertido en Galicia.
Un estudio científico dirigido desde la Universidad de Cádiz (UCA) ha arrojado nueva luz sobre los riesgos ambientales asociados a las bolitas plásticas, también conocidas como pellets. La investigación, publicada en la revista Environmental Science & Technology, revela que estos pequeños gránulos pueden liberar mezclas químicas complejas con efectos biológicos significativos, lo que podría tener consecuencias ambientales duraderas.
El equipo de investigadores ha llevado a cabo una evaluación exhaustiva sobre la composición química y el potencial peligro de los pellets plásticos, especialmente aquellos relacionados con el accidente del buque Toconao. Este incidente, ocurrido el 8 de diciembre de 2023 frente a la costa norte de Portugal, resultó en el vertido de aproximadamente 25.000 kilos de pellets de polietileno, que posteriormente llegaron a las playas gallegas. A pesar de los esfuerzos por limpiar la zona, los investigadores advierten que estos pellets pueden dispersarse y persistir en el medio ambiente, actuando como fuentes de contaminación más allá del impacto visual inmediato.
Contrario a la percepción común de que los pellets son una “materia prima” inerte, el estudio concluye que estos materiales pueden contener y liberar sustancias químicas complejas. En los análisis realizados, se identificaron alrededor de 50 compuestos diferentes, incluidos aditivos plásticos conocidos y otros compuestos no intencionados (NIAS), cuya presencia no siempre está documentada adecuadamente.
La investigación combina técnicas avanzadas de caracterización química con ensayos de toxicidad en varios modelos biológicos. Se evaluaron pellets recolectados en una playa afectada en Galicia, así como extractos y lixiviados acuosos. Las pruebas incluyeron microalgas (Raphidocelis subcapitata), un copépodo marino (Apocyclops royi), un modelo de pez (Danio rerio) y células humanas.
Los resultados revelan efectos preocupantes en los niveles tróficos más bajos; se observó inhibición del crecimiento y respuestas al estrés en microalgas, así como toxicidad aguda y alteraciones del comportamiento en copépodos. Estos hallazgos podrían tener implicaciones serias para la dinámica de redes tróficas y el funcionamiento general de los ecosistemas donde se acumulan estos contaminantes. Sin embargo, los embriones de pez no mostraron efectos significativos bajo las condiciones analizadas, mientras que las células humanas experimentaron reducciones modestas en su viabilidad según el tiempo expuesto.
Aparte del análisis químico y ecotoxicológico, esta publicación científica destaca la falta de transparencia respecto a la composición de los plásticos y las dificultades para evaluar adecuadamente el riesgo asociado cuando algunas sustancias presentes no están completamente caracterizadas. Los autores enfatizan la necesidad urgente de implementar medidas preventivas desde el inicio de la cadena de suministro, aplicando el principio de precaución para reducir pérdidas y minimizar impactos negativos vinculados a la producción, transporte y liberación accidental de pellets.
El artículo titulado Integrated Chemical and Hazard Assessment of Plastic Pellets from the Toconao Spill (Galicia, Spain) Indicates Potential for Environmental Harm, es liderado por la investigadora Carmen Morales-Caselles, adscrita al INMAR. Este trabajo no solo aporta nuevos datos sobre un problema ambiental crítico sino que también invita a reflexionar sobre la responsabilidad compartida en la gestión adecuada de estos materiales peligrosos.
Referencia bibliográfica: Morales-Caselles et al., ‘Integrated Chemical and Hazard Assessment of Plastic Pellets from the Toconao Spill (Galicia, Spain) Indicates Potential for Environmental Harm’. Environmental Science & Technology. https://doi.org/10.1021/acs.est.5c16166