El costo de una dieta sana y sostenible en Italia varía según la temporada y la región, siendo más alto en primavera y verano, con diferencias significativas entre el norte y el sur del país.
El costo de mantener una dieta sana y sostenible en Italia varía considerablemente según la época del año y la región. Un estudio reciente, realizado por las universidades de Pisa, Tuscia y Roma Tor Vergata, ha revelado que los precios aumentan durante la primavera y el verano, con excepciones para los niños pequeños. Además, se observan diferencias notables entre el norte y el sur del país, donde los precios de los productos alimenticios han ido en aumento a lo largo del tiempo.
Este análisis fue publicado en la revista científica Quality & Quantity bajo el título “The economic feasibility of sustainable and healthy diets: a price-based analysis in Italy”. El trabajo fue liderado por Stefano Marchetti, junto a Ilaria Benedetti, Haoran Yang y Mathias Silva Vazquez.
La investigación evaluó el precio de canastas alimentarias saludables basadas en la dieta mediterránea, clasificadas en cinco grupos: hombres adultos, mujeres adultas, adolescentes, niños pequeños y ancianos. Se recopilaron datos desde agosto de 2021 hasta marzo de 2024, analizando un total de 326.721 registros de precios correspondientes a 167 productos alimentarios en 107 provincias italianas. Esta información permitió estimar costos mínimos, medios y máximos para cada grupo.
Stefano Marchetti, profesor del Departamento de Economía y Gestión de la Universidad de Pisa, destacó que “en general hemos encontrado que la dieta mediterránea es más cara en primavera y verano”, aunque para los niños pequeños los costos son más elevados durante los meses fríos. Este hallazgo indica que las necesidades específicas de este grupo afectan tanto la composición como el precio de su canasta alimentaria.
A continuación se detallan algunos datos relevantes sobre el costo promedio mensual para cada grupo durante el trienio 2021-2024:
A nivel geográfico, el estudio resalta que los precios son generalmente más altos en las provincias del norte. Sin embargo, los precios mínimos necesarios para seguir una dieta saludable tienden a ser más elevados en el sur. Según Marchetti, esto podría deberse a “la menor presencia de grandes cadenas comerciales” que afecta la competencia y los costos disponibles.
El estudio subraya la importancia de implementar políticas que aborden estas disparidades económicas. La accesibilidad económica a una dieta saludable no es uniforme ni temporalmente ni geográficamente. En general, se observa que el gasto aumenta con la edad y las necesidades calóricas mientras que casi todos los grupos enfrentan costos más altos durante la primavera y el verano, excepto los niños pequeños.
Dicha investigación forma parte del proyecto PRIN 2022 “FOOD MeaSure – Poverty, Vulnerable Individuals and Sustainable Diets”, que explora cómo la pobreza y la vulnerabilidad social influyen en el acceso a dietas saludables mediante un uso innovador de datos estadísticos oficiales.