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Las plantas pueden detectar el sonido de la lluvia, revela un estudio

Sonido lluvia

Gonzalo Gómez-del Estal | Miércoles 22 de abril de 2026

Un estudio del MIT revela que las semillas de arroz germinan más rápido al escuchar el sonido de la lluvia, sugiriendo que las plantas pueden percibir sonidos naturales para sobrevivir.



En un hallazgo sorprendente, ingenieros del MIT han demostrado que las semillas de arroz pueden germinar más rápidamente al ser expuestas al sonido de la lluvia. Este descubrimiento sugiere que algunos tipos de semillas son capaces de reaccionar a los sonidos en su entorno, lo que podría tener implicaciones significativas para la agricultura y la biología vegetal.

Los investigadores realizaron experimentos en los que sumergieron semillas de arroz en agua poco profunda. Al reproducir el sonido de las gotas de lluvia, observaron que estas vibraciones eran suficientes para "despertar" a las semillas de un estado de latencia, acelerando su proceso de germinación en comparación con aquellas que no recibieron esta estimulación auditiva.

Un nuevo enfoque sobre la percepción vegetal

Los resultados, publicados en la revista Scientific Reports, constituyen la primera evidencia directa de que las semillas y plántulas pueden percibir sonidos en la naturaleza. La investigación se centra en cómo las ondas sonoras generadas por las gotas al impactar sobre superficies como charcos o suelo pueden provocar vibraciones en el agua, afectando a las semillas sumergidas. Estas vibraciones podrían desplazar los statolitos, organelos responsables de detectar la gravedad dentro de las células vegetales, enviando señales que promueven el crecimiento.

El autor del estudio, Nicholas Makris, profesor de ingeniería mecánica en el MIT, explica: “Lo que este estudio indica es que las semillas pueden percibir el sonido de maneras que les ayudan a sobrevivir. La energía del sonido de la lluvia es suficiente para acelerar el crecimiento de una semilla”. Esta investigación abre nuevas vías para entender cómo otros fenómenos naturales, como el viento, también podrían influir en el desarrollo vegetal.

La evolución sensorial de las plantas

Las plantas han evolucionado para ser extremadamente perceptivas ante estímulos ambientales. Por ejemplo, algunas especies cierran sus hojas al ser tocadas o se pliegan ante olores tóxicos. Además, responden a la luz y gravitan hacia ella para maximizar su crecimiento. Este estudio añade una nueva dimensión a nuestra comprensión sobre cómo las plantas interactúan con su entorno acústico.

A medida que los investigadores continúan explorando este fenómeno, se plantean preguntas sobre qué otros sonidos naturales podrían tener efectos similares sobre diferentes tipos de semillas y cómo estos descubrimientos podrían aplicarse en prácticas agrícolas para optimizar el rendimiento y la sostenibilidad.

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