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Nuevo modelo propone reestructurar la comprensión del TDAH como un trastorno por déficit de energía

Trastorno hiperactivo

José Enrique González | Miércoles 29 de abril de 2026

Un nuevo estudio sugiere que el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (ADHD) podría ser mejor comprendido como un "trastorno por déficit energético", enfocándose en la regulación del suministro energético del cerebro.



Un nuevo enfoque para el TDAH: el trastorno por déficit energético de hiperactividad

El número de personas diagnosticadas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) en Europa ha experimentado un aumento constante, afectando no solo a niños, sino también a adultos y mujeres. A pesar de este incremento, persiste la incertidumbre sobre las razones detrás de los repentinos lapsos en el rendimiento cognitivo que experimentan quienes padecen esta condición. Un estudio reciente propone un modelo innovador que ofrece nuevas explicaciones neurobiológicas al respecto.

El neurobiólogo Mohammad Dawood Rahimi, de la Freie Universität Berlin, ha presentado su modelo de trastorno por déficit energético de hiperactividad (EDHD) en la revista Neuroscience & Biobehavioral Reviews. Este enfoque sugiere que el TDAH podría estar menos relacionado con un déficit atencional y más vinculado a una “contingencia metabólica” que asegura un suministro neural adecuado de energía. A través del marco del EDHD, Rahimi busca desestigmatizar el trastorno al cambiar el énfasis desde la voluntad conductual hacia la capacidad biológica.

Nuevas perspectivas: De la falta de atención a la regulación energética

El modelo EDHD pone en primer plano las fluctuaciones en el suministro neuroenergético. Según este planteamiento, las personas con TDAH no carecen fundamentalmente de la “maquinaria” necesaria para mantener la atención; más bien, enfrentan una inestabilidad en la energía requerida para activar redes cognitivas que demandan mucho esfuerzo. Esta dinámica explica por qué quienes padecen TDAH pueden llevar a cabo tareas complejas con intensa “hiperconcentración”, mientras que encuentran agotadoras incluso las tareas más simples.

“Este modelo arroja nueva luz sobre un trastorno estudiado durante décadas”, señala Rahimi desde la División de Neurociencia Cognitiva en Freie Universität Berlin. Al considerar las funciones ejecutivas como recursos “costosos energéticamente”, se explica así por qué el rendimiento puede fluctuar drásticamente según el estado metabólico actual del cerebro.

¿Por qué fluctúa el rendimiento?

Una característica distintiva del TDAH es la extrema variabilidad en el rendimiento. Muchas personas diagnosticadas informan que pueden entrar en estados de alta concentración durante horas cuando están involucradas en tareas estimulantes, pero luchan con instrucciones monótonas, incluso si son simples. El modelo EDHD interpreta esto como una cuestión de regulación energética: las tareas estimulantes optimizan temporalmente la asignación de energía del cerebro, mientras que las tareas mundanas agotan reservas limitadas sin proporcionar el “feedback” necesario para mantener el suministro metabólico.

Rahimi argumenta que la función mitocondrial y el metabolismo relacionado desempeñan roles centrales en este proceso. Las áreas del cerebro responsables de planificar y autorregularse no reciben la energía sostenida necesaria para funcionar adecuadamente. “EDHD es un marco teórico, no una herramienta diagnóstica clínica”, aclara Rahimi. Su objetivo es sintetizar hallazgos provenientes de neurociencia, biología mitocondrial y modelado computacional dentro de un marco sistémico que explique estos fenómenos neuroenergéticos.

Descanso y bioenergética como factores clave

Mantener la atención depende en gran medida de lo que se denomina “recuperación metabólica”. El sueño, los descansos estratégicos y los ciclos biológicos determinan cuánta energía cognitiva está disponible. Sin estas fases regenerativas, incluso las tareas más sencillas pueden resultar abrumadoras. Esto recontextualiza la inquietud y los impulsos como “estrategias compensatorias” destinadas a estimular la excitación y estabilizar los niveles energéticos.

Bajo esta perspectiva, el TDAH deja atrás cuestiones relacionadas con la disciplina y se enfoca más bien en cómo gestionar los recursos biológicos disponibles. El estudio subraya además la importancia del sueño, la nutrición y la salud metabólica como componentes esenciales para futuras estrategias terapéuticas holísticas.

Preguntas sobre la noticia

¿Qué es el Trastorno por Déficit de Energía Hiperactivo (EDHD)?

El EDHD es un modelo teórico propuesto para entender el TDAH desde una perspectiva neurobiológica, sugiriendo que la inestabilidad en el suministro de energía cerebral puede ser la causa de las fluctuaciones en el rendimiento cognitivo, en lugar de un déficit de atención.

¿Cómo afecta la energía al rendimiento en personas con TDAH?

Las personas con TDAH pueden experimentar un alto rendimiento en tareas estimulantes debido a una optimización momentánea del suministro energético del cerebro, mientras que las tareas monótonas pueden agotar sus reservas limitadas de energía, dificultando su ejecución.

¿Qué papel juegan el descanso y la bioenergética en el manejo del TDAH?

El descanso adecuado, los períodos estratégicos de pausa y los ciclos biológicos son cruciales para mantener la atención y la capacidad cognitiva. Sin estas fases de regeneración, incluso tareas simples pueden volverse abrumadoras.

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