El Principado de Asturias crea un laboratorio regulatorio para facilitar la innovación tecnológica, permitiendo probar soluciones en un entorno controlado y alineando el desarrollo tecnológico con la normativa vigente.
La Consejería de Ciencia, Industria y Empleo del Principado de Asturias ha dado un paso significativo al diseñar un entorno de pruebas regulatorio, conocido como sandbox. Esta iniciativa, pionera en el ámbito de la innovación, tiene como objetivo facilitar la experimentación de soluciones tecnológicas avanzadas en condiciones seguras y controladas.
El proyecto se inscribe dentro de la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación de Asturias, que establece los sandbox como herramientas estratégicas para alinear el desarrollo tecnológico con el marco normativo vigente. Este enfoque busca reducir las barreras regulatorias y fomentar la transferencia de conocimiento hacia el tejido productivo.
Un sandbox, que se traduce literalmente como "caja de arena", es un entorno donde se pueden probar nuevos desarrollos en condiciones reales pero controladas. Esto incluye software, modelos de negocio innovadores, prototipos tecnológicos —como vehículos autónomos—, sistemas basados en inteligencia artificial y aplicaciones relacionadas con la salud. Su finalidad es evaluar su funcionamiento práctico, identificar áreas de mejora y mitigar riesgos antes de su implementación en el mercado o en la sociedad.
El futuro sandbox asturiano permitirá validar proyectos innovadores en campos como la inteligencia artificial, la digitalización industrial y las tecnologías profundas (deep tech). Este entorno facilitará la maduración y escalado comercial de estas iniciativas.
Con miras a este objetivo, la Dirección General de Innovación ha lanzado una licitación para contratar asesoramiento técnico que defina el modelo del sandbox en Asturias. El presupuesto base para este contrato supera los 18.000 euros y se prevé que su ejecución dure tres meses.
Iván Aitor Lucas, director general de Innovación, Investigación y Transformación Digital, ha destacado que esta iniciativa posiciona al Principado a la vanguardia de las estrategias europeas más avanzadas. Según Lucas, representa una apuesta decidida por un modelo de innovación abierta y colaborativa que busca resultados tangibles. Además, enfatizó que estas herramientas son clave para acelerar la llegada al mercado de nuevas soluciones tecnológicas.
El sandbox también se concibe como un mecanismo para fortalecer la colaboración entre el sector público y privado, promover compras públicas innovadoras y estrechar los vínculos entre ciencia, empresa y sociedad. Con esta iniciativa, el Gobierno del Principado avanza en su estrategia para impulsar la I+D+i, consolidando herramientas que favorecen la inversión y fortalecen la competitividad empresarial.
Un sandbox, o entorno de pruebas regulatorio, es un espacio donde se pueden experimentar soluciones tecnológicas en condiciones controladas. Su finalidad es comprobar el funcionamiento práctico de nuevos desarrollos, identificar mejoras y reducir riesgos antes de su implementación en la sociedad o salida al mercado.
El sandbox asturiano se centrará en validar proyectos innovadores en ámbitos como la inteligencia artificial, la digitalización industrial y las tecnologías profundas (deep tech), facilitando su maduración y escalado comercial.
El presupuesto base para el contrato de asesoramiento técnico destinado a definir el modelo de sandbox para Asturias asciende a algo más de 18.000 euros.
El sandbox está concebido como un instrumento para reforzar la colaboración entre los sectores público y privado, impulsando la compra pública innovadora y estrechando la conexión entre la ciencia, la empresa y la sociedad.