Investigadores de Reino Unido y Japón descubren que bacterias beneficiosas de la piel pueden detener el eczema al liberar lipopeptidos que inhiben la inflamación, ofreciendo nuevas posibilidades de tratamiento.
Investigadores de Reino Unido y Japón han realizado un descubrimiento que podría revolucionar el tratamiento del eczema. Según un nuevo estudio, las bacterias amigables que habitan en nuestra piel podrían ser la clave para detener esta afección cutánea. El trabajo revela que estos microbios inofensivos liberan moléculas poderosas capaces de mitigar la inflamación provocada por Staphylococcus aureus, conocido por agravar el eczema.
El equipo, compuesto por investigadores de la Universidad de Manchester y la Universidad de Agricultura y Tecnología de Tokio, ha descubierto que cuando los nutrientes son escasos, ciertas especies de estafilococos liberan lipopeptidos diminutos que ayudan a calmar la respuesta inmune de la piel. Estas moléculas evitan que los queratinocitos, las células más importantes de la epidermis, liberen Interleucina-33 (IL-33), un factor clave en la inflamación alérgica.
Este hallazgo abre la puerta a una nueva clase de tratamientos tópicos seguros y estables que podrían beneficiar a millones de personas con enfermedades cutáneas y alérgicas. Los investigadores ya habían demostrado anteriormente que una proteína producida por Staphylococcus aureus, denominada Sbi, activa IL-33 y provoca brotes de eczema. Al aplicar lipopeptidos en modelos murinos, se logró prevenir la liberación de IL-33 y evitar el desarrollo del eczema.
Ciertos tipos de lipopeptidos, específicamente los diacilados, resultaron ser los más efectivos, mientras que otros no mostraron ningún efecto. Estos compuestos bloquean IL-33 dentro del núcleo celular, impidiendo su salida y evitando así que contribuya a la inflamación.
Los resultados fueron publicados recientemente en Nature Communications. Según el Dr. Peter Arkwright, uno de los autores del estudio: “Consideramos que este es un resultado muy emocionante, ya que los lipopeptidos son estructuras químicas pequeñas y estables con potencial para ser utilizados como tratamiento tópico para el eczema.” Además, se vislumbra su posible aplicación en otras enfermedades alérgicas como la fiebre del heno.
La Dra. Joanne Pennock también destacó: “Durante años hemos sabido que los niños criados cerca de animales o expuestos a diversos microbios desde pequeños tienen menos probabilidades de desarrollar alergias, pero no entendíamos completamente cómo ocurre esto”. El profesor Akane Tanaka añadió: “Hemos demostrado previamente que bloquear IL-33 con un fármaco biológico detiene el eczema en modelos murinos. Ahora hemos mostrado que las bacterias pueden hacerlo por sí solas, lo cual es un descubrimiento emocionante”. Por su parte, el profesor Hiroshi Matsuda subrayó cómo estos lipopeptidos desafían creencias antiguas sobre el comportamiento molecular bacteriano.
El estudio fue respaldado por la Fundación Leo y la Sociedad Japonesa para la Promoción de la Ciencia. Para más información sobre este avance científico, se puede consultar el artículo completo disponible aquí.
Los científicos encontraron que ciertas bacterias amigables de la piel pueden liberar moléculas llamadas lipopeptidos que ayudan a detener la inflamación asociada con el eczema, bloqueando la liberación de Interleucina-33 (IL-33), un importante impulsor de la inflamación alérgica.
El descubrimiento sugiere que los lipopeptidos podrían ser utilizados como un tratamiento tópico seguro y no infeccioso para el eczema, así como potencialmente para otras enfermedades alérgicas como la fiebre del heno.
Los lipopeptidos diacilados demostraron ser los más efectivos en bloquear la liberación de IL-33, mientras que las versiones monoaciladas no tuvieron efecto.
Los investigadores planean probar estos lipopeptidos en personas con eczema para evaluar su efectividad como tratamientos reales.