El Gobierno español aprueba la Estrategia Deep Tech, que movilizará más de 8.000 millones de euros hasta 2030 para potenciar capacidades científicas y liderazgo tecnológico en áreas clave como biotecnología e inteligencia artificial.
El Consejo de Ministros ha dado luz verde a la Estrategia Deep Tech España, una iniciativa impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Esta estrategia tiene como objetivo movilizar más de 8.000 millones de euros hasta 2030, con la finalidad de convertir las capacidades científicas del país en un referente de liderazgo tecnológico.
La ministra Diana Morant subrayó que las tecnologías Deep Tech, que emergen tras décadas de investigación científica, tienen el potencial de transformar aspectos fundamentales de la vida cotidiana. Ejemplos históricos incluyen Internet y los teléfonos móviles; hoy, se espera que innovaciones como la inteligencia artificial y la biotecnología generen avances significativos en salud y sostenibilidad.
La Estrategia busca no solo reforzar las capacidades científicas del país, sino también transformar estas capacidades en tejido empresarial y empleo de calidad. Este enfoque incluye un compromiso por parte del Gobierno para fomentar un ecosistema dinámico que favorezca la innovación tecnológica.
La Estrategia Deep Tech España se articula en tres ejes principales:
A través de estas acciones, el Gobierno busca no solo mejorar la competitividad económica del país, sino también generar empleos de calidad y promover una mayor autonomía estratégica. La colaboración con comunidades autónomas, universidades y centros tecnológicos será crucial para alcanzar estos objetivos.
Morant concluyó enfatizando el deseo del Gobierno: “Queremos que lo que se descubre en España se desarrolle aquí mismo, generando bienestar y oportunidades para todos”.
La Estrategia Deep Tech España es un plan aprobado por el Gobierno que movilizará más de 8.000 millones de euros hasta 2030, con el objetivo de transformar las altas capacidades científicas de España en liderazgo tecnológico a través del desarrollo de tecnologías avanzadas.
La estrategia se articula en tres ejes: reforzar las capacidades científicas y tecnológicas; transformar la capacidad científica en tejido empresarial y empleo de calidad; y construir un ecosistema Deep Tech dinámico y coordinado.
Las áreas estratégicas incluyen biotecnología y salud, tecnologías para la sostenibilidad y energías limpias, inteligencia artificial, semiconductores, robótica, materiales avanzados, tecnologías cuánticas y tecnologías del espacio.
Se busca promover modelos avanzados de colaboración público-privada y eliminar barreras burocráticas para crear entornos regulatorios que permitan probar nuevas tecnologías de forma segura y ágil.