Lisa Su, CEO of AMD, inspired MIT's Class of 2026 by emphasizing the importance of purpose and judgment in technology. She highlighted AI's potential to transform fields like healthcare while urging graduates to tackle challenging problems.
La CEO de Advanced Micro Devices, Lisa Su, dirigió un emotivo discurso a la Clase de 2026 del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde compartió su experiencia personal y profesional. En su intervención, destacó que “la tecnología en sí misma no decide cómo será el futuro”, enfatizando la importancia del papel humano en la toma de decisiones.
Durante su discurso, Su recordó sus inicios en MIT, donde llegó a los 17 años procedente de Taiwán. Relató cómo enfrentó desafíos académicos y personales, desde largas noches estudiando hasta experimentar con tecnologías innovadoras. Este entorno académico le permitió descubrir su pasión por los semiconductores y desarrollar habilidades críticas para resolver problemas complejos.
“MIT tiene una forma increíble de empujarte más allá de lo que pensabas que podías lograr”, afirmó Su, quien también subrayó la importancia del trabajo colaborativo y el aprendizaje práctico a través del programa UROP (Undergraduate Research Opportunities Program). Este programa le permitió participar en investigaciones reales desde sus años como estudiante, lo que definió su trayectoria profesional.
A medida que avanzaba su discurso, Su reflexionó sobre las transformaciones tecnológicas recientes y cómo estas han cambiado nuestras vidas. Mencionó el auge de Internet, la computación móvil y la nube, y ahora se encuentra ante la ola emergente de inteligencia artificial (IA). Según Su, esta última no solo es una herramienta para aumentar nuestra eficiencia; tiene el potencial de revolucionar campos como la medicina y la investigación científica.
“AI puede ayudar a los médicos a ofrecer atención más efectiva al integrar conocimientos globales en situaciones críticas”, explicó. Sin embargo, hizo hincapié en que, aunque la IA ofrece oportunidades sin precedentes, son las personas quienes deben decidir qué problemas abordar y cómo utilizar estas herramientas éticamente.
Finalmente, Su instó a los graduados a ser ambiciosos y a enfrentar los desafíos más difíciles. “Confíen en su instinto ingeniero”, concluyó, animándolos a seguir explorando lo desconocido y a contribuir positivamente al mundo mediante sus habilidades y conocimientos adquiridos en MIT.