El congreso C1b3rWall, inaugurado por el director general de la Policía, aborda el cibercrimen en un mundo interconectado, destacando la importancia de la cooperación internacional y la formación en ciberseguridad.
El director general de la Policía, Francisco Pardo Piqueras, inauguró esta mañana en la Escuela Nacional de Policía de Ávila la VI edición del Congreso de Seguridad Digital y Cibertinteligencia “C1b3rWall”. Este evento ha atraído a más de 20.500 participantes y cuenta con cerca de 300 ponentes provenientes de diversos países, incluyendo Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Francia, Italia, Países Bajos, Panamá, Perú y Polonia. Durante las tres jornadas del congreso se llevarán a cabo charlas y talleres centrados en la ciberseguridad.
Pardo Piqueras subrayó que esta edición del congreso enfatiza aspectos cruciales como la coordinación operativa, el intercambio de inteligencia y la difusión de buenas prácticas. “Cibercrimen 3.0” es el lema que refleja la relevancia del tema en un entorno cada vez más interconectado donde los avances tecnológicos generan tanto oportunidades como nuevos riesgos.
Este año, C1b3rwall incorpora simuladores de realidad virtual proporcionados por varias empresas. Oracle presentará un coche de Fórmula 1 para una experiencia inmersiva; Start-up Octopus ofrecerá simuladores tácticos policiales; Pixelshub recreará juegos XR sobre ciberseguridad; y Axon instalará módulos prácticos para el uso seguro de inmovilizadores eléctricos.
La Unidad Central de Ciberdelincuencia también organizará talleres tipo “escape room” bajo el concepto “Captura la bandera”, además habrá seminarios sobre primeros auxilios y RCP. Mupol proporcionará formación práctica en conducción evasiva. Las exhibiciones incluirán demostraciones del GEO, Guías Caninos, Caballería y la Unidad de Drones, así como una exposición de vehículos policiales.
Los asistentes al congreso provienen principalmente del sector tecnológico público y privado, así como fuerzas armadas y estudiantes. El evento se desarrollará entre el 2 y el 4 de junio, comenzando con conferencias programadas desde su inauguración a las 10 horas hasta su clausura el jueves.
El cibercrimen representa uno de los mayores desafíos para las empresas españolas y europeas debido a su creciente frecuencia e impacto económico. Sectores como pymes, industria y retail son especialmente vulnerables en un contexto donde Europa enfrenta aproximadamente una quinta parte del ransomware global.
A nivel europeo, alrededor del 71% de las organizaciones industriales han reportado incidentes relacionados con ciberseguridad que han causado interrupciones significativas en sus operaciones. Los ataques más comunes incluyen ransomware, fraude por desvío de pagos y phishing, generando costos directos que pueden alcanzar decenas de miles de euros por incidente.
En España, se estima que un 60% de las pymes no sobreviven más allá de seis meses tras sufrir un ciberataque. La reputación empresarial también se ve afectada en grandes compañías, lo que puede resultar en pérdida de confianza por parte del cliente. Ante este panorama, es esencial que las empresas fortalezcan su ciberresiliencia mediante auditorías y mejoras en sus sistemas de seguridad.
C1b3rwall busca promover el intercambio de conocimientos entre empresas privadas e instituciones públicas para abordar las amenazas digitales actuales y fomentar una cultura cibernética robusta en todos los sectores sociales implicados.
El C1b3rWall es un congreso de Seguridad Digital y Cibertinteligencia que busca compartir conocimientos, herramientas y experiencias entre empresas privadas, instituciones públicas, el sector docente y la ciudadanía para afrontar las amenazas del mundo digital. Su objetivo es fomentar una "cultura ciber" en todos los sectores de la sociedad.
Los principales riesgos del cibercrimen incluyen ataques de ransomware, fraude por desvío de pagos, phishing, ataques de denegación de servicio y fugas de datos. Estos incidentes pueden generar costes directos significativos y afectar la reputación de las empresas.
Se sugiere que las empresas refuercen su ciberresiliencia mediante auditorías, formación, mejoras en la monitorización y mayores inversiones en ciberseguridad, especialmente en entornos industriales.